
PIN ...UNA DE CAL...
La Oreja De Van Gogh no es como tantos otros grupos de sonido predecible y ritmos bailones, LODVG es diferente, tiene un toque mágico en sus composiciones y una voz que hace especial su música. Desde que allá por 1996 en San Sebastián, Xabi, Pablo, Álvaro y Haritz decidieran formar el grupo e invitar a Amaia Montero a ser la voz del grupo ha llovido mucho... o tampoco tanto. Ellos siguen siendo fieles al pop elegante que los caracteriza.
Como tantos otros grupos, LODVG empezó con nada, es decir, con nada más que su música y muchas ganas de que la gente les oyera. Concursos, radios locales... hacen que una potente discográfica se fije en ellos y les dé una oportunidad con 'Dile Al Sol'. El éxito no se hizo esperar y llenan su agenda de conciertos por todo el país y reciben el Premio de la Música al Artista Revelación en 1999.
¿Ya está? Pues no, ellos siguieron cosechando éxitos con 'El Viaje De Copperpot' y 'Lo Que Te Conté Mientras Te Hacías La Dormida'. Ahora, contraatacan con 'Guapa', disco Nº 1 en ventas en 2006 y un segundo disco, 'Más Guapa', que completa su carrera de éxitos.
LODVG ya no es sólo música, es un fenómeno mediático que les ha llevado a ser, incluso, protagonistas del videoclip de un famoso videojuego, 'Los Sims', en el que versionan 'Dulce Locura' cambiando la letra por el idioma de los personajes de dicho videojuego.
Cuando creíamos que el pop español estaba en un callejón si salida, llegó LODVG y nos dejó bien claro que quedan todavía mucha puertas y ventanas que abrir.

PON ...Y OTRA DE ARENA...
Por increíble que parezca, La Oreja De Van Gogh empezaron a sonar en Radio 3, una de las emisoras más indies de España, para, a continuación, dar el salto a Los 40 Principales. Del circuito alternativo al mainstream cuando, en realidad, nunca debieron estar en el primero, ya que su música siempre ha tenido una clara vocación comercial: canciones aptas para todos los públicos, orientadas a satisfacer los paladares menos exigentes.
Para no faltarle a la verdad, que se cotiza muy alta en estos tiempos que corren, debo admitir que La Oreja De Van Gogh no es un mal grupo y que se curran las letras, pero son repetitivos hasta decir basta. Quizá sea este el defecto (o la virtud, según se mire) del que arriesga poco. El quinteto donostiarra se ha estancado en una fórmula que, de momento, no ha hecho aguas y que les ha permitido ir de 'Dile Al Sol' (1998) a 'Guapa' (2006), pasando por 'El Viaje De Copperpot' (2000) y 'Lo Que Te Conté Mientras Te Hacías La Dormida' (2003) sin cambiar de tercio; y al final pasa que 'La Playa ' y 'Rosas', por ejemplo, se confunden la una con la otra.
Siempre los he considerado un tanto ñoños, pero la gota que colma el vaso es la voz un poco nasal de Amaia Montero, que me resulta cargante... Menos mal que La Oreja De Van Gogh se lo toman con calma entre disco y disco y no nos torpedean con uno al año porque entonces sería imposible escuchar otra cosa en este país. Y es que, a veces, es la machaconería de la radiofórmula y de los garitos lo que más nos incita a detestar a un artista.
