
PIN ...UNA DE CAL...
Reconozco que, al principio, no les tomé en serio. Me parecían un grupo de pop-rock más, con un vocalista, Dani Martín, que a ratos me recordaba físicamente a Robbie Williams y que iba de malote... Los típicos niñatos-bien que se podían permitir el lujo de dedicarse a tocar y que llevaban un rollito punk un tanto forzado... Sigo pensando que cultivan adrede una imagen de chicos rebeldes con un toque canalla y bastante descaro, pero dicha actitud es una parte importante de su éxito...
La otra parte es, por supuesto, su manera de entender y de hacer música. Más proclives al rock que al pop, El Canto Del Loco es una banda que, de no existir en España, habría que inventarla, ya que llena, con contundencia, el vacío de grupos que no insulten a la inteligencia de los adolescentes. El cuarteto madrileño es una formación sólida y genuina, con un sonido atractivo y unas letras lo suficientemente irreverentes como para conectar de inmediato con los más jóvenes, cuyo lenguaje y estética comparten e incluso abanderan.
Con cuatro trabajos de estudio que van superándose en copias vendidas, un montón de premios conseguidos, una gira multitudinaria con los míticos Hombres G, una legión de fans incondicionales, etc., El Canto Del Loco van a por todas y pisando fuerte, muy fuerte. Talento no les falta, ni energía, ni ese brillo que irradian las auténticas estrellas.

PON... Y OTRA DE ARENA...
"Rockeros": el que definió así a El Canto Del Loco debería ir al médico, un otorrino cuando menos, porque debe tener una fuerte sordera. ECDL (El Canto Del Loco, abreviado de forma ñoña) son todo menos rockeros. No mancillemos el nombre de grupos verdaderamente rockeros como Fito & Fitipaldis, La Fuga o Loquillo y Los Trogloditas.
Cuando Dani, David, Chema y Jandro se juntaron les debió nacer una rosa ahí donde todos estáis pensando porque si no, no se explica el éxito que han tenido con la música tan simple, ramplona y repetitiva que hacen.
Pop con pretensiones, niños formales jugando a ser adolescentes con problemas... Esto es lo que encontraremos en todos y cada uno de los discos de ECDL que, desde luego, han tenido una pobre evolución hasta llegar al manido 'Zapatillas' del que, parece, pretenden vivir los próximos 30 años (o no, porque ya se rumorea que se van a separar).
Yo estoy "intoxicado de que me pongan esa puta música indiferente", como ellos mismos admiten en una de sus letras. Si el aforo es limitado y no estás en la lista no es porque lleves tus zapatillas, sino porque aburres hasta al pobre rebaño de ovejas del pastor del pueblo de al lado.
Vamos, que si éstas son las letras rockeras con gancho y la música con fuerza, deberían escuchar un rato a los extintos Leño y luego nadar entre lágrimas y disolver el grupo por intentar vendernos algo que es totalmente irreal. Y, además, mancillan el honorable nombre y la estética de "La Guerra de las Galaxias, Episodio I"... Lo que hay que aguantar hoy en día...
