
PIN...UNA DE CAL...
No me gustaría estar en el pellejo de Pon en esta ocasión, buscándole los tres pies al gato para cuestionar lo incuestionable: que Madonna es única, una artista excepcional, una estrella de los pies a la cabeza, la reina del pop por los siglos de los siglos... La mejor decisión que ha tomado nunca Louise Veronica Ciccone ha sido dedicarse a la música (sobre sus incursiones cinematográficas es preferible correr un tupido velo, todo sea dicho).
Desde su álbum de debut homónimo en 1983 hasta su último trabajo de estudio 'Confessions On A Dance Floor' en 2005, Madonna no ha dejado de currárselo en ningún momento. Además de ser una de las cantantes femeninas más exitosas de todos los tiempos, la ex del actor Sean Penn también es bailarina, compositora y productora. Una figura polifacética y versátil donde las haya que ha hecho de sí misma el más rentable de todos los negocios. Carece de un físico espectacular y de una voz portentosa, pero su capacidad para reinventar su imagen y adaptarse musicalmente a las modas no tiene precio.
Del dance más ochentero de 'Like A Virgin' (1984) o 'True Blue' (1986) al pop sólido de 'Like A Prayer' (1989), pasando por el estilo club de 'Erotica' (1992), los sonidos urbanos de 'Bedtime Stories' (1994), la electrónica de 'Ray Of Light' (1998) o el rollito disco de 'Music' (2000) y, más recientemente, 'Confessions On A Dance Floor', Madonna ha ido adoptando diferentes discursos musicales y actitudes a veces no exentas de polémica.
Te puede gustar o no, pero jamás te deja indiferente.

PON... Y OTRA DE ARENA...
No podemos negar que Madonna ha marcado un antes y un después en la música pop. Como algunos gustan de llamarla, la reina del pop ha llenado pistas de baile, estadios y galas, a la par que ha vendido millones de discos y sigue creando expectativas con cada movimiento de su cuerpo.
Pero seamos sinceros, la gran diva del pop lleva viviendo de las rentas y de los escándalos personales desde hace mucho tiempo. Recordemos la explotación de la sexualidad que llevó a cabo hace años, en las que se servía de algo totalmente ajeno a la música para promocionarse.
Luego, vio que aquello no daba tan buenos resultados como pensaba y pasó a ser madre recatada, siendo su último escándalo el protagonizado por el intento de adopción (practicamente ilegal) de un niño malaui.
La figura y la música de Madonna han ido cambiando con los tiempos y aunque ha sabido mantenerse en lo alto de las listas (no como su homólogo masculino Michael Jackson) y adaptarse a los tiempos, su música tiende a ser cada vez más comercial y ha perdido ese toque salvaje y provocador que tenía en sus comienzos.
La edad no perdona y los años no pasan en balde.