
PIN ...UNA DE CAL...
Carlinhos Brown lleva la música en la sangre, nadie puede negarlo. Y también lleva la solidaridad por bandera. Eso tampoco hay quien lo discuta. Si juntamos a una persona con preocupaciones sociales y un excelente músico, entonces tenemos ante nosotros a un artista.
Carlinhos ha logrado la fusión, tan de moda ahora, de los ritmos afro-brasileños y la música pop. La percusión forma parte de sus conciertos, igual que el aire forma parte de nuestras vidas y es irrepetible la experiencia que puedes tener en sus conciertos. Entras así, un poco desganado, pensando si te gustará eso de los ritmos caribeños o no y sales convencido de que, en otra vida, fuiste cantante de samba cuando menos.
Y es que Carlinhos le da tanta fuerza y vida a sus composiciones que han sucumbido a sus pies no sólo sus fans, sino multitud de artistas que han colaborado con él: Maria Bethania, Daniela Mercury, Marisa Monte o la más rara de todas, la uqe hizo con el grupo de heavy metal brasileño Sepultura.
Pero como hemos dicho, esto no queda en la música, Carlinhos ha recibido el Premio Unesco en la Categoría de Juventud, en el que se le reconoció su labor como fundador de APAS, en el barrio de Candeal, cuya base es la enseñanza de la música.
Adelante Carlinhos, porque necesitamos buenos músicos y gente comprometida, y si podemos lograr las dos cosas en el mismo paquete, hemos cumplido objetivos.

PON ...Y OTRA DE ARENA...
Carlinhos Brown es a la música brasileña lo que Norah Jones al jazz: su vertiente más comercial y menos rigurosa, lo que, en estos casos, suele implicar un abuso del pop con el objetivo de llegar a un público mucho más amplio... Y no siempre el fin justifica los medios. Carlinhos Brown, también conocido como Carlito Marrón, se ha vendido al mainstream para pasear su particular Carnaval a lo largo y ancho del mundo.
Confieso que adoro ese pedazo de disco titulado 'Tribalistas' que Carlinhos Brown grabó junto a Arnaldo Antunes y Marisa Monte (y que, si no habéis escuchado, ya estáis tardando), pero él en solitario carece del mismo encanto. Mi colega H opina que a su estilo, en el que la tropicalia y el toque afro conviven con el jazz y, por supuesto, el pop, le falta la "saudade", ese sentimiento de melancolía en el que se basa la bossa nova y que imprime carácter a una composición.
En definitiva, lo de Carlito Marrón es pachanga pura y dura, género en el que Georgie Dann le lleva ventaja, si bien el brasileño puede considerarse uno de sus alumnos más aventajados... A ver si lo demuestra en su próximo álbum, 'A Gente Ainda Não Sonhou'.