
PIN…UNA DE CAL
Aunque muchos le tachen ahora de comercial, para mí que Fito sigue siendo el de antes…con unos añitos más y algún que otro vicio menos. Un tipo cualquiera, como diría el gran Toteking. De esos que te encuentras en los bancos de los parques, las colas del pan y… las barras de los bares.
Allí donde su música tabernaria ha enamorado a miles de jóvenes y no tan jóvenes (¿cuántas parejas habrán visto prender la llama del amor al calor de la música de Fito y sus Fitipaldis?) gracias a unas canciones que logran emocionar gracias a que son compuestas y tocadas con el corazón. En ellas la pericia importa mucho menos que el sentimiento trasmitido en unas letras que son pura poesía urbana. De esa que entendemos todos.
Los tiempos de Platero Y Tú quedan ya lejos. A principios de siglo tocaba pasar página. Y Adolfo Cabrales lo hizo de la mejor manera posible: siendo fiel a si mismo. Fundó entonces los Fitipaldis e inició una carrera en solitario que le han convertido en una estrella del rock cantado en castellano.
Y como siempre que alguien alcanza el éxito en este país, los envidiosos y los resentidos van y aparecen. Les vendría bien a estos repasar la discografía de Fito y darse cuenta de que, en realidad, la suya ha sido una evolución lógica y natural, desde el adolescente con ganas de bronca y juerga hasta el adulto que las ha visto pasar de todos los colores y sabores.
PON…UNA DE ARENA
Adolfo Cabrales, más conocido como Fito, envolvió su alma con papel barato para vendérsela, en el año 2001, al mismísimo diablo. Atrás quedan entonces esos tiempos en los que PlateroY Tú se convirtió, durante la década de los 80, en un espejo social para millones de españoles que se vieron fielmente representados a través de unos textos tan realistas como ingeniosos. A pesar de ello, el músico prefirió dejar atrás ese histórico proyecto para implicarse al 100% con la industria puramente comercial.
Aunque cuente con una indudable facilidad a la hora de componer nuevos repertorios, el autor en cuestión perdió su credibilidad con el actual Fito Y Fitipaldis que se limita a bombardear las ondas radiofónicas menos exigentes. Contentando así al público fácil, álbumes como ‘Vivo Para Contarlo’ o ‘Por La Boca Muere El Pez’ se colocaron rápidamente en lo más alto de las listas de éxito del país. Pero ello, como todos bien sabemos, no resulta siempre compatible con la aportación cultural.
Así, se bajó de la carroza para subirse al coche fabricado en serie. Desde sus asientos, cómodamente instalado, toma las curvas con suavidad y sin riesgo alguno, asumiendo su nuevo papel en la actualidad sonora nacional. Lejos de romper moldes, tradiciones y demás frases hechas, el actual Fito reniega de sus orígenes para exhibir su faceta más interesada.
Fito: ganarás más dinero, pero tu imagen ha perdido valor y peso. Ahora sólo eres uno más. ¿Por qué te fuiste? ¿Para siempre?