
PIN... UNA DE CAL
El cantautor canario, madrileño de adopción, atesora una experiencia en el campo de la música que se remonta a mediados de los ochenta cuando publicó sus primeras composiciones en el seno del Taller Canario de Canción. Pero fue con su debut en solitario, ‘Golosinas’, una década después, cuando Pedro Guerra comenzó a saborear el éxito comercial después de recorrer cientos de escenarios con su guitarra a cuestas.
Una trayectoria que, entre otras cosas, le ha servido para ejercer como punta de lanza de una nueva generación de cantautores (con Ismael Serrano también a la cabeza) que, desde el respeto a la tradición y conservando el compromiso social característico pero con nuevas ideas y puestas en práctica, ha limpiado de polillas el armario de la poesía cantada en nuestro país.
Pero es que, además, la música de Pedro Guerra nos ha servido para acercarnos por primera vez, o para conocer un poquito más, el folklore de una tierra tan fascinante como enigmática por su lejanía e insularidad: Canarias.
Argumentos frente a los que se suele esgrimir el fantasma de la inercia artística que, dicen, acusa un cantautor que apenas ha variado de repertorio sonoro a lo largo de sus ocho álbumes en solitario. Sombra que no resiste el más mínimo análisis de su discografía: de la fusión de ‘Ofrenda’ a las armonías canarias de ‘Raíz’, de las tonadas amigas de las radiofórmulas de ‘Tan Cerca De Mí’ a los arreglos orquestales de ‘Hijas De Eva’ o su colaboración con el poeta Angel González en ‘La Palabra En El Aire’, todo el mundo tiene su propio disco favorito de Guerra por distintas razones.
Y, en cualquier caso, ¿para qué cambiar lo que bien hecho está?

PON... UNA DE ARENA
Al menos, queda claro que Pedro Guerra no se topó con el éxito gracias a su físico. Entonces, si su apariencia no resulta atractiva en ningún momento, ¿qué tendrá este eterno joven canario para interesar a tanta gente? Con la etiqueta de cantautor sobre la frente, nos ofrece melodías referentes al mar, al sol y, como no, al amor. Las canciones, sencillas y un tanto repetitivas, no molestan enseguida. Incluso, agradan. Pero de ahí a escucharse un disco entero sin dormirse o deprimirse, queda un largo trecho.
Siempre en compañía de su guitarra, el compositor no parece dispuesto a cambiar de estilo, ni siquiera experimentar levemente. Repertorios acústicos, acústicos y… acústicos completan la discografía de un músico con miedo al cambio. Quizá le falte sangre, quizá le sobre fragilidad, pero resultaría complicado imaginárselo fuera de su contexto preferido: es decir lo cursi.
Con un nuevo trabajo titulado ‘Vidas’ que se publicará el próximo 29 de enero, Pedro Guerra sigue empeñado en escribir ''canciones bonitas''. Además, declaró que el flamante álbum le agrada especialmente por su coherencia. ¿Pero cómo se puede hablar de coherencia si desde que empezó su carrera se ha limitado a ser eso… coherente?
En todo caso, cuenta con una cierta sensibilidad y una indiscutible calidad. Sin embargo, ¡ya es hora de plantearse nuevos retos!