
PIN…UNA DE CAL
¡Pero que mala es la envidia! Es un veneno que nos recorre (y nos corroe) el cuerpo y que, a la mínima oportunidad, sale disparado en forma de imprecación e insulto contra todo aquello que nos disgusta. Da igual que en la mayoría de las ocasiones ni siquiera se sepa de lo que se habla. Como dice el anuncio, “este país es así”. Y parece que Pon ha tomado buena nota de ello.
El objetivo de sus últimas diatribas no es otro que nuestro querido Carlos Baute. Un artista venezolano que aterrizó entre nosotros hace poco menos de una década. Tiempo que ha dedicado a irse ganando nuestros corazones gracias a unas canciones sencillas y románticas con las que el público se siente identificado. Temas de esos que nos llegan al alma.
Porque de eso se trata. De tocarle la fibra sensible al oyente con canciones que le suenen cercanas, entendibles y, hasta cierto punto, comprometidas con una realidad de la que no podemos escapar. Y que, además, después sean interpretadas con el garbo y la gracia que sólo un latino puede poner sobre un escenario. Bien en un plató de televisión o sobre el de una plaza de toros.
A Pon le recomiendo que se tome una tila, se relaje y escuche con atención las nuevas canciones que Carlos Baute nos tiene preparadas (porque es él quien las escribe) en su nuevo disco: ‘De Mi Puño Y Letra’. Y que coja fuerzas de cara a la gira que el venezolano tiene previsto realizar este próximo verano por tierras españolas.
PON…UNA DE ARENA
Hombre, por favor. Ya tenemos suficiente con Chayanne para que Carlos Baute venga ahora con sus modales de galán perfecto a aburrirnos con baladas, baladas y más baladas. Latinoamérica, musicalmente, cuenta con grandísimos talentos de los que aquí apenas se oye hablar. Sin embargo, sí que nos tienen que llegar todos aquellos productos prefabricados; como, entre otros, este Ken (¡por favor, esa sonrisa Profiden!) directamente sacado de la tienda de juguetes… o de la peluquería.
¿Qué aporta su repertorio a la historia de la música? Nada. Quitar, mucho. Quitar espacios y oportunidades a los que debutan o lo intentan. Quitar ganas de creer en este negocio. Quitar paciencia, estética y valores artísticos. Además, mezclando su egocentrismo con unas letras cursis y previsibles el vocalista (por decir algo) se convierte en algo repelente, casi insoportable.
Antitesis del genio, el autor de poluciones sonoras como ‘Vivo Enamorado’, ‘Sé Que Mentí’ o ‘Lo Que Tú Quieres, Yo Quiero’ disfruta del glamour que le otorga un público mayoritariamente femenino. ¿Qué sería de su vida si en vez de pesar 80 kilos pesara 120? Pues, aunque pueda sonar cruel, jamás hubiera pisado un escenario que no fuese el de su pueblo y se limitaría a colgar videos en el youtube, intentando compartir con los internautas un talento cuanto menos discutible.
En todo caso, nos lo tomaremos como una fatalidad. Su presencia mediática (si nadie lo remedia) es hasta ahora inevitable. Sólo podemos apretar los dientes y aguantar…aguantar.