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Artículos - julio 2008

# jueves, 31 de julio de 2008 13:29

SEX PISTOLS

PIN…UNA DE CAL

 

Desde que los Sex Pistols decidieron volver sobre los escenarios (acusando, eso sí, la sensible baja del fallecido Sid Vicious) un cúmulo de opiniones, conclusiones y derivados salieron a la luz para criticar a los que indiscutiblemente quedarán como una leyenda del punk.

 

Muchos les reprochan la forma en la que nacieron: los medios por encima del fin. Moldeados al gusto del agente Malcolm McLaren (principal culpable de este tormento musical), estos niñatos mal educados se convirtieron rápidamente en un ejemplo para la generación más desencantada.

 

Rebeldes, revolucionarios o ‘hooligans’ del mundo entero se abrazaron así a un producto forzado y antinatural, diseñado desde una perspectiva comparable hoy en día a lo que conocemos como ‘boyband’.

 

Sin embargo, cuando uno cierra los ojos ante tales prejuicios, mecanismos omnipresentes en un mundo artístico en continuo soborno, y se pone a escuchar el primer y último album titulado ‘Never Mind The Bollocks’, toda esa discutible elaboración desaparece para dar paso a una tremenda potencia sonora.

 

Holidays In The Sun’, ‘God Save The Queen’ o ‘Anarchy In The U.K.’ son algunos de los ejemplos que demuestran la desbordante energía de un repertorio tan corto como memorable.

 

¿Y qué decir de su líder, Johnny Rotten, ‘pit bull’ enrabiado capaz de acabar a hostias con el vocalista de Bloc Party en el ‘backstage’ del Summercase? Una leyenda, ni más ni menos. Mortal como todo ser humano, pero eterno en la memoria de pasadas, presentes y futuras generaciones.

PON…UNA DE ARENA

 

Déjenme decirles, antes que nada, que la noticia del incidente entre Johnny Rotten y Kele Okereke, cantante de los insoportables Bloc Party, llenó mi corazón de alegría. Y es que no hay cosa que soporte menos que a estos imberbes ‘indies’ que se creen el ombligo del mundo y se atreven a hacer sugerencias (que reformase su banda post-Pistols, PIL) a todo un mito como Johnny Rotten.

 

Dicho esto, permítanme asegurarles que el regreso de Sex Pistols a los escenarios me parece una auténtica aberración y una nueva mancha en un currículum que no brilla precisamente por su limpieza.

 

La primera vez, hace pocos años, tuvo su gracia: regresaban por la pasta (aunque no la necesitaran) y lo decían a los cuatro vientos. Pero estirar la broma hasta los extremos actuales ha convertido a Sex Pistols en un circo ambulante. De la tercera edad, además.

 

Verles arrastrarse por festivales en los que no encajan ni estética ni estilísticamente no sólo da pena: también produce vergüenza ajena a todos aquellos que en algún momento de su vida se interesaron por el punk.

 

¿Cuál es el sentido de todo esto? Ese es el gran misterio que solo alguien tan listo como Rotten (no más que Malcolm McLaren, eso sí) debe saber. Ni siquiera sus compañeros de grupo, meros fantoches invitados a una comedia del absurdo en la que se han convertido Sex Pistols.

 

Tuvieron su momento, tan fugaz como intenso, y regresaron para reírse del resto mientras se llevaban la pasta a casa. Pero el chicle hace tiempo que perdió su sabor y es momento de escupirlo. Algo que un verdadero punk siempre debería estar dispuesto a hacer.

# jueves, 24 de julio de 2008 12:10

PRESUNTOS IMPLICADOS

PIN…UNA DE CAL

 

Imagino que, a estas alturas, nadie se atreverá a poner en duda la valía y las cualidades artísticas de una formación como Presuntos Implicados. Son ya más de veinte los años que la formación murciana, afincada en Valencia, lleva poniendo miel sonora en los oídos del público español.

 

Dos décadas y media durante las cuales Presuntos Implicados nos han dejado maravillas del pop cantado en español como ‘Alma De Blues’, ‘El Pan Y La Sal’ o el más reciente ‘Postales’. Todos ellos repletos de canciones que exudaban (y siguen haciéndolo) buenas maneras y mejor gusto compositivo e interpretativo.

 

De manera que la polémica viene servida en esta ocasión por el cambio de vocalista. Disputa estéril en el caso de Presuntos Implicados, ya que fue decisión de Sole seguir su propio camino al margen de Juan Luis Giménez y Nacho Mañó. Apuesta más o menos acertada, pero que a nosotros apenas nos concierne.

 

La cuestión radica, por tanto, en si el resto de Presuntos Implicados debería continuar o no con su carrera artística bajo el mismo nombre de antaño. Y yo digo que sí, siendo la razón muy sencilla: los principales compositores en el seno del grupo siempre han sido Juan Luis y Nacho.

 

Así que no veo razón para cambiar de nombre, sobre todo una vez que este está plenamente consolidado entre los oyentes, cuando el núcleo duro de la formación sigue intacto. Se fue la voz, y menuda voz; pero, pese a ello, un elemento perfectamente sustituible. Y es que, por aquí, no andamos precisamente escasos de ellas.

 

Démosle, por tanto, un voto de confianza a Lydia.

PON… UNA DE ARENA

 

Ya nos están intentando vender de nuevo la moto. Ni una Harley Davidson, ni una BMW. Una Vespino de segunda mano con los tornillos oxidados y un motor aún por rodar. Presuntos Implicados fueron, son y serán siempre Juan Luis Giménez, Nacho Mañó y Sole Giménez. Esta última decidió abandonar el barco y los demás integrantes no tardaron en encontrarle un sustituto.

 

Por supuesto, la aventura puede seguir adelante. No obstante, por respeto hacia la ex vocalista y los seguidores de esta banda, el trío debería de haberse cambiado el nombre y no utilizar esa marca tan conocida para aumentar las futuras ventas.

 

La voz de Sole no era ni más ni menos que el buque insignia de una banda que marcó época en nuestro país y ahora, tras su despedida, será fríamente reemplazada por una auténtica desconocida cuyo timbre de voz, por muy bueno que sea, jamás logrará hacer olvidar aquellos tiempos ya irrecuperables.

 

Todo el mundo sabe que las segundas partes nunca fueron buenas... y menos en el mundo de la música. Y sino, mirad lo terrible que resultó ver a los Celtas Cortos sin Jesús Cifuentes. ¿Y qué decir de la nueva etapa de Queen? Ridículo.

 

Por lo tanto, los Presuntos Implicados tan sólo permanecerán vivos en nuestra memoria o en los anales de la música, pero nunca, nunca, nunca jamás en esta nueva etapa cuyo único objetivo reside en agarrarse al éxito de antaño para facilitar su deseada repercusión social.

 

# jueves, 17 de julio de 2008 12:18

GNARLS BARKLEY

PIN…UNA DE CAL

 

Para empezar, vamos a partir del hecho que Gnarls Barkley participa en el Festival Internacional de Benicàssim. Difícil, muy difícil resulta cruzarse con formaciones que no caminen sobre la delgada línea del talento en el evento sonoro nacional por excelencia. Con un gusto exquisito, los organizadores jamás se atreverían a contratar a músicos mediocres que podrían hacerles perder algo de credibilidad en una época marcada por la lucha de promotoras dispuestas a todo para proclamarse campeonas.

 

Por otra parte, ¿quién podía dudar de la grandeza de un proyecto construido por dos de los grandes nombres de la actualidad musical? La conexión Danger Mouse/Cee-Lo ha logrado, más allá de su omnipresente himno ‘Crazy’, un par de álbumes tan actuales como eternos en los que destacan canciones como ‘Run’ o ‘Going On’ entre otras.

 

Incluso, su primer trabajo titulado ‘St. Elsewhere’ logró colocarse número uno en las listas de ventas inglesas y cuarto en Estados Unidos, ganándose además cientos de halagos por parte de las mejores revistas especializadas.

 

Simplemente, no existen motivos, ni siquiera uno, para criticar la actitud, el repertorio y los directos de un dúo que, guste o no (ese ya es problema personal de cada uno), se merecen el respecto universal.

 

Este verano Gnarls Barkley se subirán a varios escenarios de la geografía española. Una ocasión perfecta para confirmar mis fundamentadas verdades. ¿Verdad, Pon?

PON…UNA DE ARENA

 

Verdad, Pin, verdad. Sus conciertos por España van a ser la ocasión ideal para comprobar que el principal problema de Gnarls Barkley se llama ‘St. Elsewhere’. Sí, aquel disco publicado hace un par de años y cuyas bondades fueron infladas hasta extremos insospechados. En realidad, no pasan de tres o cuatro las canciones que sigan mereciendo tanta atención.

 

Con mención especial para ‘Crazy’, un caramelo envenenado que resumía todo lo bueno y todo lo malo de unos ilusionistas como Gnarls Barkley. Un grupo experto en sacar conejos de la chistera sin que nadie parezca darse cuenta. Ya que, en el fondo, lo suyo no deja de ser un atraco vía ‘sampler’ de la tradición soul y funk de las últimas cuatro décadas. La cual diluyen y presentan en un formato asequible para cualquier oído.

 

Hecho que queda demostrado en ‘The Odd Couple’, su segundo trabajo. Un disco que no llega a estar a la altura de las expectativas. Y eso que el dúo, viéndole las orejas al lobo, decidió tomar un camino más orgánico (mayor uso de instrumentos) con el fin de dejar de ser el juguete de feria que antes eran.

 

Eso sí, sus apariciones en vivo siguen siendo una fiesta de disfraces, confeti y números de baile. En definitiva, un circo al que nosotros asistimos atontados por el oropel que lo rodea. Quedando las canciones, una vez más, en segundo plano.

# jueves, 10 de julio de 2008 13:47

GUNS'N'ROSES

PIN…UNA DE CAL

 

Tres palabras. Tan solo tres palabras me bastan para defender a una banda como Guns’n’Roses, denostada hoy en día por culpa del indefinido retraso de su nuevo disco, pero alabada y endiosada en su momento de máximo esplendor durante los primeros noventa. Y esas tres palabras son Appetite For Destruction’. Casi todo lo demás sobra.

 

Ya que uno, después de grabar un disco como este, bien se puede ir uno a criar malvas con la sensación del deber cumplido. Mientras, el resto no podemos hacer otra cosa que admirar la capacidad del grupo para, entonces, crear tal conjunto de canciones. Dando lugar así a una leyenda, un mito que a día de hoy y pese a lo inestable de su situación sigue concentrando nuestra atención.

 

De manera que, ¿qué más da que hayan pasado trece años desde el primer anuncio de la publicación de Chinese Democracy’? Otros trece deberíamos seguir esperando, sin rechistar, a una banda que ha escrito con letras de oro su nombre en la historia del rock; cuya trayectoria (con sus peleas, sus problemas con las drogas, sus idas y venidas) sigue concitando el interés de miles de fans a lo largo y ancho del mundo; cuyo futuro, aun pendiente del inestable hilo mental del gran Axl Rose, sigue interesando a todo aquel con cierto criterio musical.

 

Doy por buena la espera, aunque no tenga mucha confianza en que estos nuevos Guns’n’Roses vayan a ser capaces e reverdecer laureles. Pero, mientras tanto, nos siguen sirviendo lectura amena en el servicio en forma de extravagancias, conciertos caóticos, miembros que entran y salen, y falsos rumores sobre un Axl Rose que cada día que pasa se parece más a Howard Hughes.

PON…UNA DE ARENA

 

Zzzzzzzzzz…Zzzzzzzzzz…Zzzzzzzzzzzzzz…

 

Trece años… Trece malditos años llevan los seguidores de esta banda -reducida a tan sólo un hombre- esperando la llegada del último álbum titulado ‘Chinese Democracy’.

 

Zzzzzzzzzz…Zzzzzzzzzz…Zzzzzzz…

 

Tres millones… Trece malditos millones de dólares para grabar ese disco que algún día saldrá a la venta… algún día… ¿pero cuándo?

 

Zzzzzzzzz…Zzzzzzz…Zzzzzzzzzzz…

 

Ese rubio pedante, por no utilizar otras lindezas, sigue al mando de un Guns’n’Roses descafeinados que poco tienen que ver con aquellos memorables inicios. ¡Qué lejos quedan entonces los álbumes ‘Appetite For Destruction’, ‘Use Your Illusion I’ y ‘Use Your Illusion II’!

 

Zzzzzzz...Zzzzzzz…Zzzzzzzzzz…

 

Como lo demostró en sus recientes giras, Axl Rose sufre sin el apoyo del inolvidable guitarrista Slash, del bajista Duff McKagan y de sus primeros compañeros de viaje. Todo lo que pueda ocurrir a partir de ahora, estará ligado con la atracción hacia la fama, el éxito y, como no, el dinero. A estos niveles de ambición, el amor al arte pierde todo su sentido para refugiarse en una necesidad por demostrarse que la atracción eterna existe más allá de las novelas de ciencia ficción.

 

Zzzzzzz…Zzzzzz…

 

Después de tanto tiempo, con todas las nuevas formaciones que lideran la actualidad musical, ¿a quién le importa realmente que esta marca registrada siga dándonos el coñazo con si vuelve o no? Axl Rose ya forma parte del pasado y aunque se vuelva a subir pronto a los escenarios para presentarnos su último trabajo, la audiencia ya se cansó de esperar.

 

Yo, mientras tanto, me vuelvo a la cama. Si eso, que me despierte alguien.

# jueves, 03 de julio de 2008 13:04

U2

PIN…UNA DE CAL

 

¿Por qué perder el tiempo de esta manera? No quiero ni imaginarme a mi enemigo del alma (ese tal Pon…a ver si os enteráis que somos personas distintas) buscando argumentos baratos para intentar destronar a los reyes del pop/rock. La formación liderada por Bono, uno de los Dioses de la historia moderna, puede haber perdido cierto interés o motivación. Algo totalmente lógico cuando has vendido millones de álbumes, ganado cientos de premios, llenado decenas de estadios por todo el planeta.

 

¿Qué más podemos pedirle a este grupo irlandés? Compusieron himnos que seguirán sonando de generación en generación. One’, ‘With Or Without You’, ‘Still Haven’t Found What I’m Looking For’. A pesar de esa gloria, ellos siguen ofreciendo a sus innumerables fans álbumes tan dignos que a muchos músicos ya viviendo en la elite les gustaría poder firmar algún día.

 

Musicalmente inmortales, los irlandeses saben jugar con los contrastes. Saben hacer botar, bailar, llorar, recordar, pensar y reír. Básicamente, las cosas más importantes en esta vida. Las armas son múltiples, las víctimas omnipresentes y muy pocos han logrado a tocar ese techo que ellos ya alcanzaron temporadas atrás.

 

Viven de la renta con dignidad y calidad sonora. Si quisieran, se hubiesen retirado hace tiempo; pero ese amor por el arte les mantiene tanto en los estudios de grabación como sobre los escenarios.

 

¿Puntos débiles? ¿Ellos? ¿U2? Ni uno. A saber lo que se va a inventar ahora nuestro querido Pon.

 

Suerte y no mientas…

PON…UNA DE ARENA

 

¿Mentiras? Ni una. Sólo una pregunta: ¿hace cuanto tiempo que no escuchas una canción memorable -porque memorables deberían ser las canciones de un grupo con su trayectoria y experiencia- a cargo de U2? ¿Cuánto? Y no seas tú el que me mienta a mí.

 

Te voy a dar mi respuesta, por si te sirve de algo a la hora de iluminar tus -está comprobado- limitados conocimientos musicales: desde principios de los 90, momento en el a los irlandeses se les encendió la luz y dieron un golpe de timón a su carrera llamado ‘Achtung Baby.

 

Desde entonces lo suyo ha sido un vagar en el desierto a base de vaivenes estilísticos que han logrado despistar a todo el mundo, incluidos sus más acérrimos fans. Y así les han salido cagarros, y perdón por la expresión, como ‘All That You Can’t Live Behind’ o ‘How To Dismantle An Atomic Bomb’ (guau, vaya título más polémico). Tú mismo lo reconoces, implícitamente, al destacar canciones todas ellas anteriores a 1993.

 

Otra pregunta: ¿por qué será que U2 veden a día de hoy más DVDs que CDs? Respuesta: porque sus discos han terminado convertidos en excusas (y de las peores además) para salir de gira y montar el circo. En eso se han convertidos sus conciertos: en espectáculos pirotécnicos donde la música es lo de menos. Mucho más importantes son las pantallas gigantes, los accesorios encima del escenario y las proclamas mesiánicas de Bobo (perdón, Bono).

 

Ya que, para finalizar, esa es otra: ¡que tío más pesado! ¡Que manera de pontificar desde la poltrona de su cuenta bancaria! ¡Que forma de besarle el culo a los poderosos! Pobres africanos si su futuro depende de iluminados como él.

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