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Artículos - enero 2009

# jueves, 29 de enero de 2009 11:22

ALEX UBAGO

 

PIN... UNA DE CAL

Sería injusto tirarle piedras a este joven vitoriano que, con tan sólo veinte años recién cumplidos, ya se había ganado los aplausos de un país rendido a sus poesías pop. Hoy en día, época de engaños e iconografías, estamos malacostumbrados a venerar atractivos artistas que se limitan a interpretar temas escritos por otros y que jamás se molestaron en intentar componer alguna melodía propia. El caso de Alex Ubago es todo lo contrario. Guste o no su catálogo, él al menos se ha atrevido desde los inicios de su carrera como profesional a desnudar su alma regalando al público esas emociones tan personales.

Mezclando música a priori sencilla con unos textos sentidos, este cantautor vasco se convirtió con el tiempo en uno de los seductores más destacados de la actualidad musical española. Un gran número de chicas, mujeres, madres e incluso abuelas soñaban, sueñan y seguirán soñando con la compañía de este ser tan romántico, imaginativo y sensible susurrándoles al oído alguna de las melodías que le abrieron la puerta del éxito comercial.

Aunque es verdad que su nombre haya desaparecido un poco de la realidad sonora, su recién colaboración con el prestigioso Craig David y el lanzamiento de su cuarto trabajo el próximo mes de marzo le permitirán recuperar ese tiempo perdido para volver a colocarse como esa elegante figura que fue cuando aún sonaban títulos de la talla de ‘Me Muero Por Conocerte’.


PON... UNA DE ARENA

¿Alex Ubago, Alex Ubago, Alex Ubago? ¿Y ese quién era? El caso es que me suena de algo… pero no logro ponerle cara. ¿A qué se dedicaba? ¿Fisioterapeuta? ¿Masajista? Ahhhhh, no. ¡Ya sé! Cantautor, ¿no? Pero ese chico se retiró del circuito musical hace ya muchísimos años, ¿verdad? Recuerdo una época en la que no paraba de sonar una de sus canciones por todas las radiofórmulas del país hasta convertirse en un irreversible dolor de cabeza. Sí, tenía una melodía lenta y unas letras cuanto menos cursis… pero sigo sin recordar el título. 

Bufff, menos mal que ya no forma parte de la realidad sonora de este país. ¿Cómo? ¿Que sigue publicando álbumes? ¿Va a sacar uno nuevo ahora en marzo? ¡No puede ser! ¿Y cómo es posible entonces que las televisiones lleven largas temporadas sin pronunciar su nombre? Ah, claro… El éxito ha sido efímero y, por una vez, ha sabido aplicar el peso de la justicia sobre los hombros de este joven. ¿Que ha colaborado hace poco con Craig David? Bah… Ese cantante de R&B tampoco sabe muy bien lo que hace últimamente. Ambos sufren una caída en picado: Dios los crea y ellos se juntan.

En cualquier caso, espero que no le den mucho bombo mediático a su próximo disco. Sería duro, muy duro volver a enfrentarse a un constante bombardeo de sus canciones como aquel vivido a principios del nuevo siglo.

 

# jueves, 22 de enero de 2009 13:39

MY CHEMICAL ROMANCE

PIN…UNA DE CAL

Para defender los intereses de esta formación, parece imprescindible distinguir primero las diferentes naturalezas que abarca la música. Porque su objetivo, su fin en si, traspasa los limites del arte como algo puramente intelectual. Lo mismo ocurre con el cine o la literatura. A uno no le apetece concentrarse siempre ante largometrajes de Kurosawa o novelas de Dostoyevsky (o estamos entonces haciendo referencia a un prepotente de gafas de pasta al que le encanta aparentar algo irreal).

Porque en ocasiones también resulta agradable, liberador y casi necesario dejarse llevar por las sencillas intrigas de un ‘best-seller’ o los atractivos fotogramas de la última película de Jim Carrey.

Por ello, aunque My Chemical Romance no marcarán una época ni se convertirán en grupo de culto, su repertorio popular gusta a un público mayoritariamente adolescente que, en esa época de transición entre la infancia y la era adulta, necesita identificarse con algún tipo de moda. En este caso, les gusta vestirse con medias de cebra, cinturones de tachas, flequillos, muñequeras adornadas por cuadrados blancos y negros o maquillajes tétricos entre otros. ¿Algún problema al respecto?

Sin embargo, liderado por grupos de la talla de 30 Seconds To Mars, Fall Out Boy o Good Charlotte, el renovado movimiento emo al que también pertenecen My Chemical Romance se ha convertido injustamente en el enemigo público número uno de una generación en blanco vacía de estéticas sociales. Estuvieron los punks, los grunge, los heavys, incluso los popis… ¿Por qué no habría sitio para los emos?

PON…UNA DE ARENA

Podrá contarme usted, señorita Pin, las pamplinas que le vengan en gana respecto a un grupete de la talla de Chemical Romance, a los que por cierto tuve el horror de soportar durante una de las ediciones del Metrorock hace un par de años. Pero no me voy a creer ninguna de ellas.

Para empezar, porque My Chemical Romance son tan emo como AC/DC monjas de clausura. No señorita, no. Eso no es emo sino lo que intentan, desde las revistas de moda y las multinacionales del disco, hacernos pasar por emo. Estilo que hunde sus raíces en el hardcore de los 90 y poco tiene nada que ver con estéticas siniestras y sonoridades pop.

Una vez aclarado esto, decir que My Chemical Romance son, además y en dura competencia con Fall Out Boy, los New Kids On The Block de esta nueva generación alternativa que, en realidad, de alternativa tiene poco.

Una masa de adolescentes desinformados que se creen diferentes por no caer en las garras de productos como Britney Spears o El Canto Del Loco; pero que no dejan de ser más de lo mismo, aunque con diferentes pintas.

Se les ha vendido la moto del nuevo emo y ellos y ellas la han comprado sin rechistar. Por muy listos y diferentes que se crean, no dejan de ser otro filón al que explotar. 

# jueves, 15 de enero de 2009 11:14

LED ZEPELLIN

 

PIN… UNA DE CAL

Mi corazón está dividido, no sé qué pensar. En momentos, lamento que Led Zeppelin haya decidido poner un irreversible punto y final a su carrera. Porque aunque pocos eran los fans que seguían creyendo en la publicación de un álbum destacable, la banda podría haber seguido ofreciendo unos cuantos conciertos memorables y, al mismo tiempo, acaparar la atención de millones de fans, amantes del mejor rock de los 70.

Sin embargo, al otro lado de aquellas ilusiones perdidas se hallaba la ya confirmada ausencia de Robert Plant, mítico vocalista cuya marcha dejaba cojeando a los demás componentes. Subirse a los escenarios internacionales sin la presencia de ese personaje histórico intentando reemplazarlo por cualquier otro cantante era arriesgado… muy arriesgado. ¿Qué pasó con Queen? Por mucho que intenten vendernos la moto, se ha convertido en otra formación, incomparable con aquella liderada por el irrepetible Freddy Mercury. Desde su fallecimiento hasta Dios sabe cuando, la historia de ese grupo, autor de himnos como ‘We Are The Champions’, ‘The Show Must Go On’ o ‘Bicycle Race’ ha perdido, pierde y seguirá perdiendo autoridad ante los ojos del mundo sonoro.

Por ello, quizá resulte prudente afirmar que el no regreso de Led Zeppelin sea, al fin y al cabo, una buena noticia para todos. Mejor retirarse a tiempo dejando al público con ganas de más que forzar la maquinaria hasta oxidar sus piezas y convertir el espectáculo en una patética reconstrucción del pasado. Siempre nos quedarán sus discos antológicos…

 

PON… UNA DE ARENA

Obviamente, no me siento ni capacitado ni con ganas de escupir sobre la tumba de los reyes del rock. Pero más allá de su envidiable trayectoria como pioneros, me cabrea muchísimo tener que seguir hablando del pasado. ¿Por qué siempre esa recurrente y absurda manía de intentar resucitar a los muertos? Será cruel, injusto y todo lo que ustedes quieran pero hace ya mucho tiempo que Led Zeppelin dejaron de ser necesarios para una actualidad musical en continua renovación. 

La historia del arte siempre ha consistido en mirar hacia delante, en buscar la evolución sea donde sea y, por lo tanto, desligarse por completo de lo ya existente. Ya estamos en pleno siglo XXI y, por muy difícil que sea para los fans más acérrimos, es hora de aceptar la realidad despidiéndose de lo anticuado. ¡Demos así la bienvenida a jóvenes promesas dispuestas a repetir el triunfo de sus predecesores!

Es posible que nadie logre repetir nunca la hazaña llevada a cabo por Led Zeppelin. Sin duda. Además, prescindir de sus servicios no significa que los profesionales del medio o sus millones de seguidores repartidos por los cuatro rincones del planeta vayan a borrar su nombre de sus respectivas memorias. Simplemente ha llegado la hora de decir adiós y, conscientes de todo esto, los componentes han escogido la opción correcta prometiendo alejarse tanto de los estudios de grabación como de los escenarios. ¡Gracias!

 

# jueves, 08 de enero de 2009 9:22

BLUR

 

PIN… UNA DE CAL

Vale, de acuerdo… Las reuniones de grupos aparentemente disueltos se han convertido en una nueva moda en busca de beneficios económicos fáciles. Pero esa no es la cuestión. Las cifras, los dólares, los euros o todo lo que esté en relación directa con el dinero debería quedar en un segundo plano. Aquí, lo que cuenta, lo único que realmente merece la pena señalar es el regreso de todo un fenómeno, el fenómeno Blur.

Toneladas de recuerdos inmersos en una memoria cada día más cebada por informaciones innecesarios saldrán de nuevo a flote. Todas aquellas jóvenes que entonces suspiraban por Damon Albarn volverán a enfrentarse al fantasma del movimiento 'teenager', a un histerismo disimulado bajo las apariencias de la edad y de los nuevos compromisos.

Sin embargo, les costará trabajo, mucho trabajo olvidar quienes fueron. Porque nos hallamos ante los fundadores del brit-pop, con permiso de Oasis. Ni más ni menos. Por ello, antes circunstancias de tal calibre, ¿a quién le importan los motivos de esta resonada resurrección?

Por ahora han confirmado un concierto. Será en el Hyde Park de Londres el próximo día 3 de julio. Una ocasión perfecta para medir la respuesta popular ante una de las noticias musicales más importantes de la temporada 2008/2009. Y no hace falta ser Rappel para imaginar todo lo que ocurrirá aquel día marcado ya en miles de calendarios británicos. Será una noche para suspirar, una velada perfecta para mirar a los ojos de la melancolía y, de paso, reencontrarse con un pasado que ya parecía insalvable.

 

 

 

PON… UNA DE ARENA

Otros listos que aprovechan el viento a favor para recolocar sus caras en el primer plano de las vitrinas mediáticas. ¿No se habían ido? ¿Entonces por qué tienen que volver? La gloria no espera. Ni siquiera si te llamas Blur. Tuvieron su época de éxito pero la escena británica ha evolucionado y ya no hay sitio para ellos. Si acaso se pensaban que les estábamos echando de menos están muy equivocados.

Ahora desfilarán sobre algunos escenarios internacionales con aires endiosados y repelentes que demasiadas personas interpretarán como un comportamiento normal por parte de artistas que, en realidad, nada hubiesen sido sin la presencia de los hermanos Gallagher. Una vez más, se agarraron al triunfo de Oasis y, valiéndose de ese nuevo sonido, sacaron unos cuantos buenos álbumes. Pero, seamos realistas, ¿era realmente para tanto?

Por otra parte, si Damon Albarn hubiese nacido con el rostro de Joey Ramone, me apuesto la vida a que el cuarteto jamás hubiese publicado un disco ni hubiese atraído a nadie. No obstante, las locas quinceañeras han crecido, han perdido una cantidad importante de hormonas revolucionadas y quizá ya no tengan el mínimo interés en acercarse a esa propuesta musical obsoleta.

Desgraciadamente, ya conocemos el poder de los medios de comunicación para, de repente, dar vida a los muertos enterrados. Carteles, comunicados de prensa, portadas, entrevistas y fotografías omnipresentes lograrán reanimar una aventura que tendría que haber concluido unas cuantas temporadas atrás.

 

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