
PIN… UNA DE CAL
Mi corazón está dividido, no sé qué pensar. En momentos, lamento que Led Zeppelin haya decidido poner un irreversible punto y final a su carrera. Porque aunque pocos eran los fans que seguían creyendo en la publicación de un álbum destacable, la banda podría haber seguido ofreciendo unos cuantos conciertos memorables y, al mismo tiempo, acaparar la atención de millones de fans, amantes del mejor rock de los 70.
Sin embargo, al otro lado de aquellas ilusiones perdidas se hallaba la ya confirmada ausencia de Robert Plant, mítico vocalista cuya marcha dejaba cojeando a los demás componentes. Subirse a los escenarios internacionales sin la presencia de ese personaje histórico intentando reemplazarlo por cualquier otro cantante era arriesgado… muy arriesgado. ¿Qué pasó con Queen? Por mucho que intenten vendernos la moto, se ha convertido en otra formación, incomparable con aquella liderada por el irrepetible Freddy Mercury. Desde su fallecimiento hasta Dios sabe cuando, la historia de ese grupo, autor de himnos como ‘We Are The Champions’, ‘The Show Must Go On’ o ‘Bicycle Race’ ha perdido, pierde y seguirá perdiendo autoridad ante los ojos del mundo sonoro.
Por ello, quizá resulte prudente afirmar que el no regreso de Led Zeppelin sea, al fin y al cabo, una buena noticia para todos. Mejor retirarse a tiempo dejando al público con ganas de más que forzar la maquinaria hasta oxidar sus piezas y convertir el espectáculo en una patética reconstrucción del pasado. Siempre nos quedarán sus discos antológicos…
PON… UNA DE ARENA
Obviamente, no me siento ni capacitado ni con ganas de escupir sobre la tumba de los reyes del rock. Pero más allá de su envidiable trayectoria como pioneros, me cabrea muchísimo tener que seguir hablando del pasado. ¿Por qué siempre esa recurrente y absurda manía de intentar resucitar a los muertos? Será cruel, injusto y todo lo que ustedes quieran pero hace ya mucho tiempo que Led Zeppelin dejaron de ser necesarios para una actualidad musical en continua renovación.
La historia del arte siempre ha consistido en mirar hacia delante, en buscar la evolución sea donde sea y, por lo tanto, desligarse por completo de lo ya existente. Ya estamos en pleno siglo XXI y, por muy difícil que sea para los fans más acérrimos, es hora de aceptar la realidad despidiéndose de lo anticuado. ¡Demos así la bienvenida a jóvenes promesas dispuestas a repetir el triunfo de sus predecesores!
Es posible que nadie logre repetir nunca la hazaña llevada a cabo por Led Zeppelin. Sin duda. Además, prescindir de sus servicios no significa que los profesionales del medio o sus millones de seguidores repartidos por los cuatro rincones del planeta vayan a borrar su nombre de sus respectivas memorias. Simplemente ha llegado la hora de decir adiós y, conscientes de todo esto, los componentes han escogido la opción correcta prometiendo alejarse tanto de los estudios de grabación como de los escenarios. ¡Gracias!