Espacio publicitario
terra.es Blogs Oficiales

Artículos - febrero 2009

# jueves, 26 de febrero de 2009 10:34

DUFFY

PIN... UNA DE CAL

Es verdad que en estos nuevos tiempos aparecen, cada semana, innumerables promesas que los medios de comunicación se encargan de vender como si fuesen los futuros Elvis Presley o las futuras Nina Simone. Sin embargo, aunque la gran mayoría queda rápidamente relegada a un segundo plano, existen casos aislados al que pertenece, por ejemplo, una perla en bruto llamada Duffy.

Esta jovencísima chica habrá salido de un reality televisivo, habrá disfrutado de un descomunal apoyo marketing y habrá monopolizado las ondas radiofónicas, pero ninguna de todas esas excusas parecen suficientes para intentar destronar a la portavoz número uno de lo que se conoce hoy como el neo soul, género en el que también deambulan artistas de la talla de Adele o Amy Winehouse.

Acostumbrados a dar la bienvenida a miserables niñas post-adolescentes incapaces de afinar cuatro notas seguidas, la llegada de la autora de ‘Mercy’ aporta una importante dosis de elegancia a una actualidad musical plagada de seudo artistas que viven exclusivamente de la imagen, de sus fotos en las portadas de las revistas más comerciales del momento.

Pero Duffy, por encima de todo, es voz. Una voz contundente, una técnica infalible, una máquina de transmitir emociones, de convertir las tristezas, las inseguridades o las esperanzas en obras de arte. Ahora, tan sólo le queda confirmar su grandeza con un segundo álbum que la podría catapultar hacia el estrellato de los clásicos.

PON... UNA DE ARENA

Veamos. Para empezar, varias cosas que no me han quedado del todo claras. ¿Cómo se puede decir que la portavoz número uno del nuevo soul es Duffy estando de por medio la inigualable Amy Winehouse? ¡Calamidad! Aquella rubia no le llega ni a los talones, por favor. De hecho, ella simplemente aprovechó el tirón provocado por la autora de ‘Rehab’ para chupar cámara y aburrirnos con esa sobrevaloradísima canción que parece ser la única de todo su repertorio. ¿Cómo serán las demás? podría pensar un oyente desinformado, Su historia es la de una chica bienaventurada que supo estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. Ni más ni menos.

Reina del politono, Duffy disfruta de un éxito descomunal que tarde o temprano le pasará factura. De hecho, su segundo disco tiene todas las papeletas para pasar desapercibido… al menos que incluya en él una nueva versión de ‘Mercy’. ¿Cuántas personas conocen a Duffy? Muchas, efectivamente. ¿Y cuántas serían capaces de dar el título de otra canción que no sea la anteriormente citada? Muy pocas, sin duda.

Y de un ‘single’ no se vive hasta la eternidad. Se arrasa durante un tiempo, hasta que la fecha de caducidad se imponga a la paciencia de una audiencia en continuo reciclaje sonoro. Pronto, la arrojarán a la basura como un simple kleenex para dar la bienvenida a otra artista condenada también a la fugacidad.

¿Piedad para Duffy? I say no, no, no.

 

# jueves, 19 de febrero de 2009 9:51

BEATRIZ LUENGO

 

PIN... UNA DE CAL

Todo empezó cuando, de pequeña, se instaló delante del televisor. Interpretado por Liza Minnelli, el musical ‘Cabaret’ cambió entonces su vida, influyó en su particular fábrica de sueños de la que salió un deseo; o una certeza más bien: su futuro se alumbraría bajo los focos del espectáculo. Baile, canto o interpretación, aquellas cualidades estaban relacionadas entre sí y Beatriz Luengo, alejada de cualquier etiqueta limitadora, se interesó por todo lo relacionado a la música; motivo que explica su actual polivalencia sobre los escenarios o platós televisivos.

Iluminada además por un encantador halo natural, su sonrisa sincera le ha ayudado a alcanzar todos aquellos objetivos de los que hoy en día, puede sentirse orgullosa. Un papel principal en la más que exitosa serie ‘Un Paso Adelante’ (que arrasa en Francia), y dos álbumes a la venta, el último titulado ‘Carrousel’, le han propulsado hacia los puestos más altos de las listas nacionales de éxito.

Al fin y al cabo, su historia personal trata del triunfo de la modestia, de la humildad frente a la superficialidad de ese mundo artístico al que ella también pertenece. Pero alejada de los productos y de sus mejores rictus, su evolución está siendo tan natural y progresiva como eficaz y merecida. Aún tan joven, aún con tanto camino por recorrer pero con un pasado ya envidiable, Beatriz Luengo reúne todas las cualidades necesarias para convertirse en una de esas españolas admiradas en el mundo entero. 

 

PON... UNA DE ARENA

Perdónenme que dude acerca de las capacidades artísticas de esta jovencita. Porque como bien decía Nietzsche el sabio, es primordial elegir un único camino, un único objetivo centrando así todos sus esfuerzos en alimentar una virtud bien definida. No sirve de nada intentar ser bueno en todo. En este caso, ¿qué prefiere usted señorita? ¿Bailar, cantar o actuar ante las cámaras de televisión o cine en su defecto? Si al menos destacase en alguna de esas tres materias, podría plantearse subir otro escalón… pero… estamos hablando de una de las series más espantosas de la historia de la caja tonta. Y en cuanto a sus discos, mejor no hablemos. ¿No?

Realmente, no hay mucho que contar acerca de ella. Su presencia es sosa, casi pasa desapercibida y ante los micrófonos de radio se pierde en la timidez (por no decir limitación intelectual) demostrando que detrás de esa supuesta artista se esconde una chica cualquiera, desprovista de ese glamour necesario para triunfar por aquellos terrenos minados.

A pesar de su indiscutible falta de talento y originalidad, resulta casi delicado buscar argumentos contra ella. Sería como intentar criticar el vacío, la invisibilidad, la nada. En cualquier caso, en su apellido debe de hallarse una metáfora esclarecedora. Luengo, luego. Beatriz Luego, la eterna promesa, el futuro la espera, algún día será… algún día. Buenas noches mientras.

 

# jueves, 12 de febrero de 2009 11:19

NENA DACONTE

 

PIN... UNA DE CAL

El caso de esta lúcida compositora demuestra una vez más las carencias musicales del que parece sin embargo presumir el tribunal de un devaluado programa televisivo llamado Operación Triunfo. Primera expulsada de la segunda edición, Mai Meneses entendió que no merecía la pena dejarse hundir por tal humillación y, tras buscarse la vida por otros horizontes, encontró finalmente un descomunal éxito, proporcional a la calidad de sus composiciones. Y no podía ser de otra manera. Porque con influencias de la talla de R.E.M, Radiohead o Tom Petty, el proyecto estaba predestinado a triunfar.

Desde entonces, aliada al guitarrista Kim Fanlo, la autora de esas melodías que basan su poder de seducción en una eficaz naturalidad, observa atónita como su vida se ha convertido de repente en un continuo torbellino de premios, halagos y giras por toda la geografía española. ¿Quién se lo iba a decir cuando aquellos seudo jueces pronunciaron su nombre de forma tan prematura?

Sus dos álbumes en el mercado titulados ‘He Perdido Los Zapatos’ y el reciente ‘Retales de Carnaval’ reflexionan acerca de temas tan recurrentes como la vida, el amor o la muerte; pero siempre a través de esa mirada femenina tan sensible capaz de amplificar los sentimientos y atravesar las carcasas del público por muy frío y rocoso que sea.

Nena Daconte no es ni moda, ni tendencia del momento. Sus pequeñas canciones sobrevivirán al tiempo, al reciclaje de audiencia y a todo lo que se interponga en su camino. 

 

 

PON... UNA DE ARENA

Si quieres ser una estrella del pop y tener al mundo de la música a tus pies, pero ni siquiera vales para pasar la primera ronda de Operación Triunfo, es que hay un problema. Y serio además... Quizá sea entonces necesario replantarte tus objetivos en la vida; tus sueños. No obstante, cuando todo apuntaba a que esta chica acabaría trabajando en una oficina como la gran mayoría de los españoles, la providencia se alío con ella y la convirtió en uno de esos productos congelados con pretensiones divinas. Porque a pesar de su voz tan frágil, de su falta de carisma y de una cultura musical muy limitada, ella tuvo la suerte de hallarse en el sitio adecuado en el momento adecuado.

Porque hoy en día, en pleno siglo XXI, está de moda ser mujer y subirse sola o ligeramente acompañada sobre los escenarios. Amaral, Russian Red y Nena Daconte entre otras triunfan porque España necesita reafirmarse en sus pretensiones de evolución y, para ello, se ve obligada a ofrecer una imagen moderna, opuesta a todos esos años de machismo durante los que el supuesto “sexo débil” quedaba relegado a un segundo plano. Girl Power por encima de todo. Pero ¿Girl Power para abrir las puertas a proyectos tan superficiales como este? No gracias.

Todas sus canciones se parecen, siguen el mismo patrón, la misma fórmula del éxito que tanto aprecian en las emisoras de radio para discapacitados intelectuales. Y de esa forma tan poco arriesgada se puede vender discos, efectivamente. De hecho, ella lo demuestra. ¿Pero para cuánto tiempo? Esa es otra cuestión.


# jueves, 05 de febrero de 2009 12:13

AMY WINEHOUSE

PIN... UNA DE CAL

Quizá no sea la hija que toda madre sueña con tener. Además, es verdad que sus preocupantes adicciones al alcohol y a las drogas, amplificadas por su sensibilidad a flor de piel, podrían interrumpir de forma prematura una de las aventuras artísticas más fascinantes del nuevo siglo. ¡Dios nos libre de tal tragedia! Porque Amy Winehouse no es solamente una voz prodigiosa, una portentosa compositora o una personalidad única, sino que también se ha ganado la distinción de “lugar común”. Alrededor de canciones como ‘Rehab’, ‘You Know I’m No Good’ o ‘Love Is A Losing Game’ se reúnen poblaciones enteras: niños, adolescentes, adultos, ancianos, hombres, mujeres, rockeros, poperos, clásicos, adictos a las radiofórmulas y un largo etcétera. Todos, o casi todos la respetan. Y no podía ser de otra manera.

Catapultada hasta la cima de las listas de éxito gracias a su segundo e insuperable álbum titulado ‘Black To Black’ la joven británica sigue siendo hoy en día víctima de los teleobjetivos, más nocivos que cualquiera de todos esos estupefacientes que se relacionan a menudo con su nombre. Portada de numerosos “escándalos”, supuestas infidelidades, supuestos graves problemas de salud, supuesto flirteo con la muerte o imágenes en topless se empeñan en intentar pudrir a una mujer que lo tiene todo, absolutamente todo para convertirse en un nuevo icono generacional.

Su descarado peinado, su remarcado maquillaje y sus atrevidos escotes ya han marcado tendencias en el mundo de la moda, hasta influenciar a muchas chicas que, a pesar de todo, cambiarían su existencia por la de Amy Winehouse... y con los ojos cerrados.

 

 

PON... UNA DE ARENA 

Adivina, adivinanza. ¿Qué tiene que ver la mujer elegante, estilosa e incluso atractiva que aparece en los videos oficiales con esa yonki demacrada paseándose por las calles de Londres?

Respuesta: todo. Aunque parezca mentira, es la misma. Patrocinada por Photoshop, esta artista no parece ser consciente de la voz que Dios se equivocó en entregarle. En vez de regalar ese don divino a cualquier chica dispuesta a hacer buen uso de él, prefirió concedérselo a una irresponsable atraída por el olor a whisky. Además, aunque la calidad de su segunda publicación no pueda discutirse, la vocalista aún no ha demostrado absolutamente nada. Su ópera prima era un disco regular, sin más… y a pesar de ello, el público ya se arrodilla ante su altar que, si sigue así, pronto se convertirá en su tumba.

De hecho, lo mejor que podría hacer Amy Winehouse sería seguir los pasos de personajes como Kurt Cobain, Jeff Buckley o Buddy Holly y morir trágicamente tirándose de un puente, ahogándose o, aunque no sea muy original, sucumbir a los efectos de una sobredosis. Entonces, esa imagen de chica mala, caprichosa y desequilibrada se borraría para siempre dejando su sitio a una leyenda que, incluso, se ganaría un puesto en las enciclopedias internacionales.

Por otra parte, ¿quién espera realmente que Amy Winehouse tenga la intención de sacar a la venta un tercer álbum en estudio? Ysi finalmente se da el caso, que nadie dude de su fracaso artístico (que no comercial, obviamente).

 

Publicidad


Recomendaciones

Síguenos

Buscar