
PIN... UNA DE CAL
Valor, mucho valor tuvo esta artista cuando, aún desconocida del gran público, se exhibió ante él con, bajo los brazos, su ópera prima ‘Pafuera Telarañas’, uno de los álbumes nacionales más comprometidos y arriesgados de los últimos años. Porque mientras la mayoría de los músicos se recrean en una prosa insulsa y seudo-poética que pretende hablar de Amor, ella se presentó con las ideas claras y, sobre todo, con el objetivo de acabar de una vez por todas con una lacra llamada violencia de género, violencia machista o simplemente asesinato de mujeres.
Los políticos, ellos, prefieren debatir acerca del problema entre desayunos de diamantes y comidas abundantes, prometiendo mil y una leyes que si llegan, tampoco aportan muchas soluciones al conflicto. Por ello, es necesario contar con personas como Bebe quienes, a través del arte popular, logran concienciar e incluso motivar a las víctimas, a esas mujeres incapaces de alejarse por temor, inseguridad o por otros motivos del monstruo, del verdugo. Sin embargo, canciones como ‘Malo’ o ‘Ella’ habrán, sin duda, transmitido la fuerza suficiente, el coraje necesario a un número importante de maltratadas para, como dice la canción, "romper el miedo con un solo portazo."
Y no sólo sus textos son destacables. A nivel melódico, de sonido, de ritmo… su pequeño catálogo personal también ofrece un nivel de optimismo, de ganas de volar que, al fin y al cabo, fortalece incluso a los más débiles. Era hora de que volviese. Los escenarios la echan de menos, el público también. Pero pronto, volverá con su segunda entrega que promete quitar el sueño a los malhechores.
PON... UNA DE ARENA
Bueno, bueno… A esta lo que le pasa es que todo lo que no tiene de pechos, lo tiene de morro. Un morro que se lo pisa. Bebe no es más que una oportunista. Se aprovecha de los males ajenos para darse a conocer y exhibirse como una superhéroe de capa artificial y prefabricada. Feminista peligrosa y radical de los pies a la cabeza, se limita a definir a los hombres como los malos de la película y a las mujeres como las pobrecitas e incomprendidas víctimas de una sociedad injusta. Venga ya…
Si todo fuese tan sencillo, ya se hubiese encontrado un remedio eficaz para luchar contra tal veneno. Pero ella, va a lo fácil. Aprovecha la situación para sacar un disco, ganar dinero y desde ese trampolín, dar el salto al mundo del séptimo arte… ¡Qué ego tan grande que tienes María Nieves Rebolledo Vila! ¡Hasta te desnudaste para una célebre revista musical! ¿Y a quién le interesa comprobar las carencias de tu cuerpo esquelético? ¿Eso no lo pensaste, verdad?
Ahora llega su nuevo disco… ¿De qué tratará esta vez? ¿De la crisis económica, de las fluctuaciones bursátiles, de las hipotecas?
Con lo bien que estuvimos sin sus mensajes simplistas, sin esa visión del mundo que parecía directamente sacada de una guardería. Y mejor no mencionar esas ridículas interpretaciones cinematográficas que han facilitado aún más, el deterioro de un cine español en estado crítico. Sus papeles en la gran pantalla darían para escribir una tesis. Será para otra ocasión…