
PIN... UNA DE CAL
Bah, pero si hemos pasado todos por ese periodo… y el que no, o miente o pertenecía al clan de los empollones maltratados a la hora del recreo. La adolescencia está hecha para eso, para equivocarse, aprender de los errores, madurar e incluso escuchar a los Jonas Brothers. No son Bob Dylan, de acuerdo, pero su música se casa a la perfección con ese período de la vida en el que predominan las fiestas, el coqueteo, los primeras amores, las primeras decepciones sentimentales…
¿Acaso a los 14 años escuchábamos a Pink Floyd? ¡Ni de broma! Hay una banda sonora para cada etapa de nuestra existencia y es recomendable no saltarse ninguna de ellas. La vida es evolución, paso a paso, sin prisas y disfrutando por igual de cada momento. Quizá dentro de veinte años nos ruboricemos ante las carátulas de nuestros antiguos álbumes, ¿pero qué más dará? Forma parte del juego.
Es como leer a Dostoievski o a Nietzsche mientras tus compañeros de clase juegan al fútbol en el recreo. ¿Qué clase de peligroso engendro podría salir de una mente tan adelantada? Ya hay suficiente dolor en este mundo como para ponerse ahora a censurar a las formaciones musicales que, a diario, regalan pequeñas dosis de placer a sus seguidores.
Ya habrá tiempo para rectificar, pero mientras tanto, seamos felices y dejemos vivir en paz a la gente radiante.

PON... UNA DE ARENA
¡Pero si son los No Jodas Brothers! Hay que sufrir cierto retraso intelectual para pensar que este trío prefabricado se cataloga bajo la etiqueta de ‘artistas’. De hecho, si uno desea saber con exactitud si su cerebro está dañado, se están llevando a cabo pequeñas pruebas gratuitas en todas las farmacias. El interesado acude, se sienta en una sala trasera y los dependientes, equipados de pequeños lectores MP3, le colocan unos auriculares que emiten canciones de los Jonas Brothers. Si la persona en cuestión no siente nauseas, ni vomita, entonces se le impone un intenso tratamiento que puede derivar incluso en una delicada intervención quirúrgica.
Porque no es normal que esos tres niñatos disfrazados de adultos (hay que ver como van vestidos para sus respectivas edades) disfruten de tanto éxito… ¿O acaso el mundo está mayoritariamente poblado de jóvenes sin gusto? ¿Estas son las nuevas generaciones? Vaya futuro nos espera entonces… Ni la pandemia de la gripe cochina podrá acabar con ellos. Propuestas como estas son puro delito cultural, son contaminaciones sonoras, fatales para el medioambiente estético. Salieron de la factoría Disney y ahora sacan álbumes que hacen apología de las drogas, de la cocaína para ser más exactos. ¡Ese es el camino! Dando ejemplo a los más frágiles, a los más influenciables. ¡Muy bien! ¡Enhorabuena!
En cualquier caso, ¿qué nos podíamos esperar de un grupo que cuenta entre sus filas con un tal Nick Jonas, ex novio de la insoportable, irritable y repelente Miley Cyrus?