
PIN... UNA DE CAL
La noche del 16 de mayo será para ella, será para nosotros, será para el disfrute de todos los españoles. Porque si por una vez, a diferencia de las últimas temporadas, los telespectadores votan con cierto criterio (es decir sin motivos políticos), la ganadora de Eurovisión 2009 ya tiene nombre y apellido: Soraya Arnelas. Después de la miserable actuación del payaso Chiquilicuatre que nos dejó en ridículo ante la atónita mirada del resto del planeta, esta vez tocaba presentarnos al concurso musical más importante de la temporada con una propuesta seria, sólida y digna del país vencedor de la última Eurocopa.
Gracias a unos pegadizos y sutiles aires árabes a los que se suman la portentosa voz de nuestra representante y una puesta en escena de lo más sensual, 'La Noche Es Mia' enganchará desde los primeros compases (algo primordial para tener opciones de victoria) convirtiendo el título en un hit que incendiará Moscú entre cuyas llamas bailará toda la comunidad internacional.
Son ya 40 años los transcurridos desde que Salomé logró con su 'Vivo Cantando' la segunda y última victoria española en el festival de Eurovisión. Demasiadas décadas en blanco, demasiadas primaveras peleándonos con un público que Soraya se encargará de volver a seducir. Volarán las banderas rojas y amarillas, brindaremos con Rioja. Spain, 12 points!
PON... UNA DE ARENA
¡A segunda, oe, a segunda, oe, a segunda, oe oe oe! Me alegro que esta temporada hayamos puesto toda la carne en el asador para provocar un último puesto que nos libraría la próxima temporada de este terrorífico concurso, pasarela para horteras. Elegir a una vocalista sin glamour y con aires masculinos ha sido la perfecta estrategia diseñada por los organizadores españoles para coleccionar los 0 puntos a lo largo de una noche que se presume larga, muy larga para Soraya (y si rima, será por algo).
Mientras tanto, nuestra representante se pasea confiada por la capital rusa pensando que esa espantosa canción tiene opciones de terminar entre los primeros puestos de una clasificación en la que España acostumbra a ser el hazme reír. Sólo recibiremos una vez la puntuación máxima. Y será, como cada año, de parte de Andorra. Si no fuese por motivos geográficos, acabaríamos con una nota final de 0.
0 como Soraya, 0 como sus fans, 0 como su canción, 0 como sus posibilidades de victoria, 0 como la gente que se traga de principio a fin ese vomitivo programa. Tanto nacionalismo, tanta rivalidad internacional, tanto amor por su patria suele generar degenerados, peligrosas mentes encerradas entre sus fronteras e incapaces de aceptar la belleza del más allá.
Spain, 0 point. Y a segunda.