
PIN... UNA DE CAL
Ante un mundo en continuo reciclaje y repleto de estrellas fugaces, todas ellas instaladas en tronos de poliéster, Nuria Fergó lleva ya, a lo tonto, siete temporadas con los pies en el suelo y manteniéndose productiva tanto a nivel musical como televisivo. Tras sobrevivir a los primeros e inciertos compases post-academia, la malagueña ha ido exponiendo su naturaleza polifacética tras editar cinco álbumes y actuar en platós para series, documentales y anuncios publicitarios.
Es verdad que quizá no haya contado jamás con el apoyo mediático que otros concursantes como Bisbal, Bustamante o Chenoa sí disfrutaron desde los primeros instantes. Sin embargo, ese hecho irrefutable no le ha impedido vender más de medio millón de copias en, recordémoslo, esta controvertida era mp3 marcada por la piratería cibernética y el desplome de las tiendas de discos.
Contrastando con la pedantería reinante por esos lares mainstream, Nuria no ha perdido ni un ápice de su naturalidad. Su sonrisa sincera deja adivinar la transparencia de un alma cristalina no dispuesta a dejarse corromper por la encarnizada competencia y el glamour artificial omnipresente entre jóvenes endiosados con fecha de caducidad.
De vuelta a la actualidad sonora con un último trabajo titulado ‘Tierra De Nadie’ disponible desde el pasado 26 de mayo y cuya dirección estética poco tiene que ver con sus anteriores publicaciones, la artista ha logrado su propósito número uno: reinventarse para, de paso, luchar contra la siempre peligrosa redundancia.
PON... UNA DE ARENA
Comenzamos el día con la mejor de las noticias posibles, Nuria Fergó o “La Fergó”, personajilla a la que dábamos como artísticamente muerta, parece que amenaza con minar nuevamente nuestro (y vuestro) exquisito gusto musical. Pues sí señores, se dice que desde su estrepitoso fracaso en una serie tan nefasta como ‘Amar En Tiempos Revueltos’ era habitual verla con las rodillas ensangrentadas haciendo ‘pasaditas’ por los despachos de las majors en búsqueda de alguna rata dispuesta a exprimir un poco más la gran bolsa de estiércol que supuso la primera generación de O.T.
A ésta repliquilla barata de Paz Vega con cartucheras parece que no le ha bastado con martillearnos previamente con cuatro discos insufribles, también ha querido sacar provecho de su tendencia a engordar y así la hemos podido ver en anuncios de Natur House o incluso realizando portadas de la archiconocida publicación ‘Peso Perfecto’, hecho por el que suponemos que la conocerán en cada rincón del planeta.
Su quinta criatura lleva por nombre ‘En Tierra de Nadie’ acertadísimo e ilustrativo título ya que refleja perfectamente dónde quedan los descafeinados a la vez que sobreproducidos trabajos de los ‘triunfitos’. Ante casos cómo éste me resulta escalofriante y me da mucho qué pensar el punto hasta el que la industria es capaz de dilatar la carrera de personajes tan evidentemente faltos de talento como son toda la tropa de energúmenos surgidos de éste programa desde su primera edición.
Desde aquí, le recomendaría que volviese a su Nerja natal y abriese un bar de copas cuanto antes ya que parece ser el destino más provechoso para la decadente etapa post-reality. ¿O mejor una clínica de adelgazamiento?