
PIN... UNA DE CAL
Si bien es verdad que Pearl Jam, un tanto abandonado por la inspiración divina, no está atravesando su mejor momento creativo, nadie tiene derecho a poner en duda la excelencia de una formación que, junto a Nirvana, instauró y popularizó ese apasionante género musical: el grunge. Con álbumes de la talla de ‘Ten’ o ‘Vs’, Eddie Vedder y compañía no se arrugaron y aprovecharon cada nuevo lanzamiento para buscar, entre la experimentación, caminos hasta entonces desconocidos. Y sino ahí están ‘No Code’, ‘Yield’ o ‘Vitalogy’ tres obras de arte heterogéneas para testificar a favor del quinteto de Seattle, autor de himnos generacionales de la talla de ‘Alive’, ‘Jeremy’, ‘Daughter’, ‘Elderly Woman Behind The Counter In A Small Town’ o ‘Betterman’.
Porque Pearl Jam es más que un simple proyecto sonoro, es una estética, son vaqueros rotos, aspectos dejados, es una filosofía ante la vida, una forma rebelde de enfrentar la existencia, de no arrodillarse ante cualquier exigencia; es, en otras palabras, la desobediencia hecha Arte, hecha cultura.
Y para guiar los pasos de la generación X, aunque muchas sean las grandes voces que ha parido la historia del rock a lo largo de su extensa trayectoria, nunca hubo nadie de la magnitud de Eddie Vedder, capaz de transmitir indescriptibles emociones con tanta facilidad, sin esfuerzo alguno, simplemente abriendo la boca.
Nadie sabe lo que aguarda el futuro, pero Pearl Jam acaban de adelantar ‘The Fixer’ el primer single de su próximo álbum. Una composición que, a pesar de ciertas críticas, permite soñar con la resurrección artística de una banda milagrosa.
PON... UNA DE ARENA
Es tan fácil derribar a un grupo como Pearl Jam que casi ni tendría que escribir. Pearl Jam es un grupo que cae por su propio peso. Lo que de verdad me parece increíble es lo conocidos que han llegado a ser aquellos garrulos-cortadores-de-leña norteños y amantes del hard-rock.
Antes de que todo explotase en aquella Seattle de principios de los noventa existió una pre-escena en la que la mayoría de miembros de Pearl Jam estaban involucrados. Dentro de esa escena encontramos ese engendro descafeinado, falto de talento y cutre que se llamó Mother Love Bone, grupo en el que militaron Stone Gossard y Jeff Ament, ex – miembro también de Green River. Mother Love Bone no era ni más ni menos que unos niñatos del noroeste americano intentando ser los nuevos Guns´n´Roses. No iban a ningún lado, pero la repentina muerte del único miembro carismático del combo provocó su fortuita disolución. Disolución que se resolvió no mucho tiempo más tarde con la inclusión del hortera de Mike McCready y un desconocido ex – empleado de gasolinera llamado Eddie Vedder.
Por aquel entonces, la escena ‘underground’ de Seattle era muy rica, venía pisando fuerte y nuestros chicos decidieron hacer una buena ‘mermelada’ para su nuevo proyecto. Y como para éstas cosas nunca salen las cuentas, aparentemente triunfaron, pero lo cierto es que no han aportado absolutamente nada al mundo de la música y no me vale que me contradigáis y me digáis que medios tiempos semiépicos tipo ‘Black’ o rockeradas baratas como ‘Rearviewmirror’ son clásicos, y una mierda.
Pearl Jam eran, son y seguirán siendo unos rockeros horteras y oportunistas que se aprovecharon del caldo de cultivo que otros con mucho más talento prepararon. Y no me importa que llenen grandes recintos, parece que os tragáis el primer refrito entre Neil Young y Bruce Springsteen que os encontráis. Pobrecillos míos, os compadezco.