
PIN... UNA DE CAL
Empezando por lo guapa que es, siguiendo como canta y continuando por lo bien que se desenvuelve en directo, al hablar de la guapa ex finalista de OT ,Virginia Maestro, todo piropo se nos queda corto. Fue duramente criticada por ser la ‘protegida’ del señor Mejide, pero no nos extraña viendo lo que ha sido capaz de hacer tras su paso por la polémica academia.
Risto literalmente declaró su amor por Virginia ante todo el país, cayó rendido a sus pies y la vio como la persona perfecta para interpretar las canciones que él llevaba años componiendo y a las que no había dado salida todavía. Una vez Virginia salió de OT 2008 Risto la esperaba con un puñado de temas bajo el brazo y una producción, que junto a The Pinker Tones darían como resultado uno de los mejores debuts que ha conocido la música patria en la última década, esto es el primer disco de Labuat y un single como ‘Soy Tu Aire’ de inspiración claramente intimista y detalles indies muy jugosos.
No me gusta que a Labuat se le eche para atrás sin sentido, ya bastante tuvo que aguantar dentro de la academia por ser la protegida de Risto, o ‘la niña de azul’, como la llamaban sus compañeros. Virginia no se ha dejado llevar por cualquier ‘productorucho’ que le sacase un disco del montón, ella prefirió el camino difícil, escoger un nombre artístico que no se asociase con el programa tan maisntream del que había salido, confiar en las canciones y la producción de personajes tan alternativos como Risto y The Pinker Tones, y en definitiva, luchar contra lo que le venía dado y hacer lo que le gustó en cada momento. Sólo por eso merecerá ser respetada durante toda su carrera.
PON... UNA DE ARENA
No pasa absolutamente nada por ser vulgar. El problema aparece cuando un proyecto ramplón de las características de Labuat se vende al mundo entero como algo original, distinto, singular, inimitable y único. Pero… todo lo contrario. La formación cuyo mecanismo fotocopiado gira alrededor de la triunfita Virginia Maestro y de su creador Risto Mejode carece de cualquier progreso sonoro, de cualquier detalle diferenciador capaz de atraer a un público entendido que se siente engañado con todas aquellas falsas promesas que se difundieron entonces por el ciberespacio a unos días de la presentación oficial.
Porque una vez más, nos hallamos ante una cara bonita a los mandos de unas canciones prefabricadas que tan sólo saciarán las necesidades seudo-culturales de esa plebe fiel a la música basura. Como no podía ser de otra manera, todo ese montaje mediático demuestra por enésima vez la hipocresía que fluye por las venas de un Risto corrupto, un Risto charlatán cuya lucha por la sinceridad queda con Labuat en un mero espejismo.
Toda la vida desmontando al programa televisivo que le ha dado de comer y sin el cual, hoy en día, él seguiría oculto en un anonimato que le produce urticaria. Deseoso de estar siempre en el centro de atención, se sirve ahora de una de las piezas de Operación Triunfo para lanzarse en una sospechosa aventura con ciertos tintes a sentimientos amorosos.