
PIN... UNA DE CAL
Desconozco los motivos que me llevan a defender a una formación intocable, legendaria y pionera, pero tampoco perderé nada por recordaros los motivos que convirtieron a los de Seattle en uno de los grupos más importantes de la era moderna. Todos nosotros, jóvenes pertenecientes a la generación X, sentimos en algún momento de nuestra existencia el deseo de llevar una melena rubia descuidada, unos vaqueros destrozados al nivel de las rodillas, berrear con una guitarra eléctrica colgando de los hombros y caminar encorvado con la mirada perdida en el suelo.
Porque lo que logró Kurt Cobain junto a sus dos compañeros, más allá de unos álbumes sin precedente, fue darle una vuelta de tuerca al sentimiento punk, romper los pocos moldes que aún quedaban de entonces y llevar la rebeldía cultural hasta un punto extremo de no retorno. Demostraron con un catálogo de éxitos sonoros que también se puede hablar de amor a base de gritos descontrolados y que la histeria no siempre es un término peyorativo.
¿Pearl Jam o Nirvana? Esa es la única duda. ¿Quién fue antes? ¿El huevo o la gallina? En cualquier caso, ambas formaciones compatibles entre sí, ofrecieron en su época dos sonidos distintos que marcaron un antes y un después en los anales de la cultura.
¿Y si Kurt Cobain no se hubiese suicidado? ¿Qué sería ahora de ellos? La eterna pregunta sin respuesta.

PON... UNA DE ARENA
Sé que me voy a meter en un tema bastante escabroso y que quizás no debería ya que el mito de Nirvana es algo comparable a la revolución ‘beatleliana’, pero el trío de Aberdeen tiene cosas tan criticables como cualquier otro grupo del mundo, así que por un momento dejad atrás las pasiones y los fanatismos e intentad ser objetivos con un grupo del que ,de no ser por unos cuantos factores, habría pasado al olvido.
Está claro que Kurt Cobain no era un genio, su música no era más que una repetición contínua de acordes facilones acompañados por un sentimiento negativo impostado y una ambigüedad de provincias que, en principio, no debería de haber llamado la atención lo más mínimo. A la vista está que finalmente no fue así, pero, ¿Sólo por ello hemos de tenerle tanto respeto a Nirvana?¿Porqué nadie habla de lo desastrosos que eran los directos, que no se entendía nada y encima se la sudaba? A mi parecer Nirvana se rieron de todos nosotros y además lo hicieron con ganas. Sin lugar a duda es de los grupos más sobrevalorados de la historia.
A Nirvana se le acabó viendo lo que no tenían, se les puso a la cabeza de un movimiento juvenil que ,de repente, necesitaba héroes (y también mártires), pero música lo que se dice música hicieron más bien poca. Eso por no hablar del famoso plagio a Killing Joke y su canción ‘Eighties’, lamentable. Nirvana no eran geniales, pero les tocó llevar una batuta generacional y eso ,en vez de abrir el espectro lo cerró y de alguna manera eclipsaron el mar de talento y creatividad que fluía en el noroeste norteamericano a fines de los ochenta y principios de los noventa.
Nirvana nunca dejarán de ser un cruce entre Replacements y Husker Dü.