Espacio publicitario
terra.es Blogs Oficiales

Artículos - mayo 2011

# miércoles, 25 de mayo de 2011 16:06

KISS

 

PIN... UNA DE CAL

Vamos a empezar por lo obvio: 120 millones de álbumes vendidos. Una vez dicho esto, no necesitaría decir nada más. Pero sigamos; de todos modos sobran argumentos para defender a KISS. Recordemos a nuestros recelosos lectores que lograron algo que ningún otro grupo consiguió: ser recibidos en la Casa Blanca de Estados Unidos por cinco mandatarios: ni más ni menos que por Gerald Ford, Jimmy Carter, Ronald Reagan, Bill Clinton y George Bush.

¿Qué demuestra eso? Demuestra que estamos ante muchísimo más que un simple grupo de rock, que una mera propuesta musical. KISS traspasan los límites del sonido y han calado muy hondo en la sociedad. Son una forma de ver la vida, una filosofía, algo totalmente distinto, original, vanguardista y atemporal. Mientras muchos les ven como payasos, sería bueno recordar que detrás de todo ese maquillaje circense se ocultan grandiosos artistas que no sólo marcaron un antes y un después en la historia del hard rock gracias a álbumes de la talla de ‘Destroyer’ o ‘Hotter Than Hell’ sino que tras cuatro décadas en activo, siguen enamorando a las nuevas generaciones. Porque la pasión hacia KISS no se estancó en los años 70. No. Hoy en día se sigue contagiando de padre a hijo, motivo que explica la edad media de su público que suele oscilar tan solo entre los 30 y 35 años.

Son fuego, espectáculo, grandes conciertos, himnos generacionales. Son el grupo total, completo, casi perfecto y, obviamente, será muy difícil que volvamos a poder disfrutar de un grupo de esta índole que reúna todas las cualidades en un único proyecto.


PON... UNA DE ARENA

Vietnam fue algo realmente devastador para la sociedad americana. Después de algo así, se necesita una banda esperpéntica, maquillada y exuberante como Kiss para superar la depresión. Y es algo que hay que agradecer a los neoyorkinos, consiguieron poner una sonrisa en la cara de la América de los 70. Pero llegaron los 80 y ultracaraterizados Kiss se desmaquillaron para sobrevivir. 

En la historia de la música ha ocurrido muchísimas veces, una banda se agota creativamente y tira del pasado para seguir adelante. El problema es que puede salirte bien como a los Rolling Stones o conseguir descontextualizar y humillar todo un concepto como en el caso de Kiss, que gracias a la década revival chunga que supuso en muchos casos los 90, volvieron a los polvos maquillantes y sus primeros hits. Error.
Visto desde los opulentos 90, Kiss solo era un grupo de payasos tocando rock pasado de moda seguidos por una serie de nostálgicos pseudorockeros. Vamos, una imagen realmente lamentable.

Aun así, vista la cantidad de parodias a las que se prestan (Los Simpsons, Padre de Familia…), parece que ellos están de acuerdo con su estatus de icono comicolamentable. Pero como dijo Cole Porter, ''todo el mundo ama a un payaso'' Y tendremos que quererles, pero como cómicos, no como músicos.

# martes, 24 de mayo de 2011 10:33

VETUSTA MORLA

Archivado en: ,

 

PIN... UNA DE CAL

En España tendremos buen tiempo, tendremos jamón ibérico, playas de arena fina, mujeres guapas y todo lo que queráis pero también sufrimos mucha envidia. En cuanto algo funciona, en cuanto alguien triunfa, ya llueven críticas y muchas fuerzas se unen para intentar derribar el muro del éxito. Y eso es lo que le está pasando últimamente a Vetusta Morla. Convertido en uno de los proyectos de pop/rock más importantes de la historia indie de este país, al grupo originario de Madrid le está empezando a pesar el triunfo. ¿Acaso tienen que pedir perdón por ser tan buenos músicos y por haber sacado a la venta una ópera prima repleta de grandes éxitos que marcarán un antes y un después en los anales del territorio sonoro español?

¿Por qué molestará tanto que una cosecha propia sea capaz de llenar grandes recintos y vender miles de copias? Partieron de la nada, de Tres Cantos y de allí… ¡al cielo! Ahora que presentan su segundo álbum titulado ‘Mapas’, Vetusta Morla tienen que aguantar las críticas procedentes de los sectores “anti-modernos”, incapaces de aceptar que una formación nacional también tiene derecho a probar las mieles de la victoria.

Guste o no, Vetusta Morla han dejado atrás su etiqueta de promesa y ya son toda una realidad. Y no una realidad prefabricada, sino una realidad sincera y pura que llevaba años forjándose poco a poco y buscando el camino correcto que les llevaría hasta donde hoy han llegado.


PON... UNA DE ARENA

Finales de los 90. Más o menos en fechas similares se crearon bandas como los Foo Fighters (1996), The White Stripes (1997) o The Strokes (1998). También en aquellos días comenzó en Tres Cantos (Madrid) una banda que iba a hacer historia en el rock alternativo de este país.
13 años después, los Foo Fighters tienen 11 discos, los White Stripes 7 y los Strokes 4. Vetusta Morla, en cambio, dedicó 10 años a UN SOLO DISCO que contenía algún que otro buen tema… Pero nada más.

Y ese es el problema de nuestra nación. Que cualquier tuerto se cree rey en este país de ciegos. Porque es verdad que no suenan mal, que en su ópera prima han tenido la suerte de crear un par de éxitos, que han sabido “autogestionar” su música… Pero ni son los primeros en hacerlo ni serán los últimos. Pero sobre todo, lo que me indigna, es lo poco que hace falta para convencer a la jauría de estúpidos incultos que conforman la audiencia del “rock alternativo” nacional (nótese la utilización de las comillas).

Vetusta Morla es una banda que apunta maneras, pero la verdad es que todavía no han demostrado absolutamente nada. Como ejercicio mental os propongo que penséis en 7 bandas que se han convertido en iconos y repaséis sus primeros 13 años de carrera. Acto seguido comparad. Es realmente deprimente la falta de contexto y analfabetismo en la que se regodea la audiencia de este país.

Ahora Vetusta Morla saca segundo disco, pero siguen siendo 2 discos en 14 años…

 

# jueves, 12 de mayo de 2011 12:10

ANDRÉS CALAMARO

 

PIN... UNA DE CAL

Aysss, los poetas. ¿Dónde se esconden? ¿Qué fue de ellos? Parece que la era cibernética del youtube y de los Iphones los ha devorado de golpe. Nos hemos convertido en una sociedad robótica, incapaz de pensar por sí misma. No obstante, bajo todos los escombros de una humanidad previsible y fotocopiada, aún sobreviven algunos seres humanos mágicos, especiales y sensibles capaces de comunicarse en verso a través de lindas melodías y preciosas metáforas. Es el caso de gente como Sabina, Ariel Rot o, sobre todo, el verdadero Dios argentino (con permiso de Messi): Andrés Calamaro.

A sus 49 años el cantautor originario de Buenos Aires ya nos ha dejado grandes tesoros sonoros de la talla de ‘Flaca’, ‘Te Quiero Igual’ o ‘Algo Contigo’. Es el último seductor, el último Don Juan de la música. Su guitarra, su voz y sus textos bastan para dar la vuelta al mundo y expresarnos desde los escenarios su visión urbana del amor, de la vida y de la muerte.

Humilde como pocos, Calamaro siempre reconoce que su debut en el mundo de la música es para olvidar y pide incluso disculpas por ello. ¿Dónde se ha visto a una celebridad de esa magnitud ser tan sincero y consecuente con sus errores?  En cualquier caso, él no ha tropezado dos veces con la misma piedra y con el tiempo se ha ido convirtiendo en uno de los artistas de habla hispana más importantes del mundo.


PON... UNA DE ARENA

“140 caracteres pueden metérselos profundo en el medio del ojete”. Fue así como se despidió Andrés Calamaro del Twitter. Y la verdad es que tiene gracia, pero lo único en lo que pensé al leerlo fue: “Pues la verdad es que a ti no te vendría nada mal ceñirte a 140 caracteres en todo lo que dices”. Porque ese es el error de Calamaro, que es un bocazas.

Lleva desde finales de los 70 dando la murga y realmente se ha ceñido al tópico argentino. Y es que como dice el chiste: “¿Por qué en Argentina hay tantos casos de sietemesinos? Porque ni su madre los aguanta nueve meses.” Y ya llevamos casi 40 años con él. Y es verdad que ha tenido buenas ideas y ha intentado adaptarse a la generación online, pero lo ha hecho desde el prisma argentino. Mucho ruido, mucha labia pero poco resultado.

Un hombre que ha utilizado todas las herramientas a su alcance (desde la música a las redes sociales) para polemizar sobre temas delicados o simplemente innecesarios (su defensa de los toros) que se refiere a la comunidad online como “el carnaval careta, los falsos profetas de la nada misma y la resaca de la fauna humana irrespetable, insolente y desinteresante...” solo se puede definir con una palabra: Cínico malcriado.

Es verdad que todos conocemos a Calamaro, pero cuando dejas a un lado al personaje y te centras en su música, solamente recuerdas sonidos de su pasado, porque en el presente solo es una sombra desfigurada que no calla ni debajo del agua.

 

 

# viernes, 06 de mayo de 2011 9:52

LOQUILLO

 

PIN... UNA DE CAL

Sobrevivir y triunfar 30 años en una industria tan caprichosa como la musical sólo está al alcance de los más grandes. Loquillo nació con el rock and roll en la sangre y, desde entonces, ha seguido sus pasos. Le cuida, le mima, le respeta como muy pocos. De hecho, su relación con el género rey es ejemplar y nada tiene que ver con lo que hoy en día muchas formaciones post-adolescentes entienden por “rock and roll”.

Devaluado en el mercado de la moda, ese sonido ha encontrado siempre en Loquillo a uno de sus grandes salvadores, a su Mesías, a su protector. Ya sea en compañía de Los Intocables, de Los Trogloditas o en solitario, sus álbumes han dejado huella en la irregular historia de la música nacional gracias a canciones de la talla de ‘Cadillac Solitario’ o ‘El Ritmo Del Garaje’.

Desgraciadamente, mucha gente recordará a este Johnny Cash español por su canción ‘Quiero Un Camión’, un tema divertido que ha de tomarse desde un punto de vista irónico sin llegar a pensar que se trata de su mejor composición. Provocativo, fan de baloncesto y de fuerte personalidad, Loquillo ha demostrado ser un rockero tanto dentro como fuera de las salas de conciertos. Recordemos que el 3 de diciembre de 2010 fue condenado a 3 meses de prisión por agredir a un hombre en un bar de San Sebastián, un gesto imperdonable pero muy compatible con la filosofía del siempre controvertido rock and roll. 


PON... UNA DE ARENA

En el mundo de la música existen dos aspiraciones máximas, ser un músico o ser un icono. Cualquiera de las dos vías es perfectamente loable, pero la segunda conlleva un riesgo, pasar de icono a personaje patético. Creo que es el caso del aspirante a “rey macarra de instituto” que se presenta como “Soy EL cantante de rock de España. Lo digo con absoluta soltura y no me corto un pelo. Yo tengo raza y tengo escuela.” Verdaderamente lamentable.  

Y es que Loquillo comenzó con un error, su nombre. Vale, la juventud. Vale, las drogas. Vale, el macarrismo de patio de colegio. Pero, ¿Loquillo? Sinceramente, lo mínimo que podía esperar con ese pseudónimo era un bate de beisbol encontrándose con su mandíbula.  Pero a pesar de eso ha sabido permanecer en la “interesantísima” escena del rock de este país. ¿Magia? Más bien ignorancia.

Porque Loquillo no es solo un pseudoicono de segunda y un agitador ocasional, también se considera escritor y erudito periodista. Es verdad que tales valores pegarían con el personaje que quería encarnar, pero no cuela. En absoluto.
Aun así, mi mente por fin descansa tranquila cuando Loquillo editó el Rock & Roll Star, un espectacular (por favor, vuelvan a leer la palabra “espectacular” con toda la sorna que podáis) recopilatorio de sus 30 años de carrera. Uno de esos recopilatorios/epitafios, que enterró la figura de Loquillo en el fondo de las estanterías de los regalos incómodos de aquellas navidades.

Y desde entonces sigue parloteando, pero como quien oye llover…

 

Publicidad


Recomendaciones

Síguenos

Buscar