
PIN... UNA DE CAL
Después de una banda omnipotente como los Beatles, era realmente complicado colocarse el sobrenombre de banda inglesa que marcó la historia, y evidentemente el proyecto iniciado por Syd Barrett, David Gilmour, Richard Wright, Roger Waters y Nick Mason revolucionaron el panorama global musical. ¡Y de qué manera!
Pink Floyd se construyeron a si mismos desde el ambiente mas underground de Londres y lo mejor es que jamás se desviaron del camino marcado en esos primeros días. Desde la psicodelia consiguieron que millones de personas se adentrasen en los desarrollos progresivos y sinfónicos que les caracterizo.
Y no fue solo gracias a la música, Pink Floyd supieron utilizar el audiovisual a su favor, construyendo un imaginario que hoy en día forma parte de la historia del rock.
No siempre ocurre, pero hay ocasiones en que una banda consigue impulsar la evolución de la música con sonidos nuevos y revolucionarios y además consigue conquistar al gran público de su época. Pink Floyd ha sido una de ellas.

PON... UNA DE ARENA
Posiblemente me haga unos cuantos enemigos escribiendo estas líneas, pero necesitaba desahogar mi rabia sacando a la luz una verdad que lleva demasiado tiempo enquistada en la historia de la música. Ser fan de Pink Floyd mola, permite darte un aire interesante e incluso multiplicar tus posibilidades de ligar en algún bar modernillo de la Metrópolis. Lo mejor de todo es que no necesitas ni siquiera tener conocimientos acerca de esta legendaria formación para exhibir tu ficticia admiración y pretender ser lo que no eres. Porque, seamos sinceros, ¿cuánta gente realmente les ha escuchado con la atención que se merecen? ¿Cuántos son los que han ido más allá de las canciones ‘Another Brick In The Wall’ o ‘Wish You Were Here’?
Lo mismo ocurre con el Che Guevara, con los Ramones (cuyo merchandising hasta puede comprarse en El Corte Inglés) o con iconos con pretensiones minoritarias que, por algún motivo desconocido, se han convertido con el tiempo en ídolos de masas. Todos queremos ser diferentes, todos queremos ser especiales y muchos piensan que la forma de conseguirlo es mostrar en público su fascinación hacia personajes históricos, películas coreanas, grupos de culto o pintores como Andy Warhol.
