
PIN... UNA DE CAL
Es tan agradable comprobar que en la industria del espectáculo aún existen personas amables y accesibles como David Civera. Porque mientras la mayoría deambula con gafas de sol y poses forzadas creyéndose los Dioses de turno, el vocalista ha sabido mantener la humildad; y eso que él, a diferencia de muchos, tiene innumerables motivos para adoptar una actitud pretenciosa. Recordemos que a lo largo de su extensa carrera musical, además de haber logrado un meritorio sexto puesto en la edición 2001 de Eurovisión, David ha sacado a la luz canciones que acabaron número 1 en Los 40 Principales: ‘Bye Bye’ y ‘Rosa Y Espinas’.
De hecho, uno de los grandes atractivos de David Civera es su simpatía, su cercanía y su salero. Porque obviamente de él no se espera que jubile a poetas de la talla de Bob Dylan o Leonard Cohen sino que desarrolle otras funciones mucho más populares. Queremos que nos haga bailar, que consiga hacernos olvidar a nuestro jefe y nos anime cuando llegue el fin de semana. Y eso es lo que él se ha propuesto y conseguido. No le pedimos más y nos sobra.
Además, dentro de unos días saldrá a la venta su nuevo álbum ‘A Ritmo De Clásicos’, el décimo ya en su discografía. ¿Cuántos artistas pueden decir lo mismo? ¿Cuántos han conseguido publicar una decena de trabajos en una industria tan exigente que se renueva con mucha facilidad?

PON... UNA DE ARENA
Ahora me explico porque Teruel se sigue manteniendo inexistente, no quieren asumir que de aquellas tierras surgió la abominación de la que hoy me toca hablar.
Sinceramente, cuando surgió el nombre de David Civera pensé dejar la página en blanco porque me parecía que no merecía la pena desperdiciar el tiempo con este wannabe de latin lover. Pero entonces clickeé el primer enlace de youtube que apareció en google y me entró tanta mala leche que las palabras salieron solas.
David Civera es otro de los muchos “chulopiscinas” que han salido de la telebasura de nuestro país. Trabajando en “Canciones de nuestra vida”, Alejandro Abad, uno de esos nombres que me cuesta pronunciar sin sentir arcadas, lo descubrió y le produjo su segundo disco. Desde ese momento su ventas se dispararon.
El turolense es uno de esos productos nacionales que no solo sobreactúa en sus horrorosos videoclips sino que consigue empalagar cada vez que abre la boca. Con su ceja izquierda en constante tensión, unos morritos que claman al cielo que alguien los golpee y movimientos dignos de un politoxicómano en el carnaval de Rio, Civera ha conseguido numerosos “hits” a lo largo de su carrera. Y es algo que debería darnos vergüenza nacional.
Todos pensamos que después de fracasar en Telemadrid como “presentador” David Civera se iba a dejar morir en alguna playa de Benidorm rodeado de octogenarias que lo adulasen, pero podemos leer en su web que saca nuevo disco y cito: David quiere rememorar sus comienzos en el mundo de la música.
No ha tenido la decencia dejarse olvidar y vuelve a la carga intentando tirar de su pasado. Le pega, solo espero que esta vez tenga lo que se merece, el desprecio nacional.
