El derbi madrileño cada vez se parece más al día de la
lotería de navidad que te pasas todo el año esperándolo para nada y es que si
últimamente nos está costando Dios y ayuda, por culpa de la ansiedad, ganar al
otro equipo grande de la ciudad, salir perdiendo del vestuario es un lastre
insalvable.
Schuster le ha dado un baño táctico a Aguirre colocando tres
mediocentros que han ahogado nuestra creación y como las bandas no las tenemos
para muchas fiestas, el equipo se ha atascado completamente en el ataque por
mucho que Forlán haya peleado lo indecible para tratar de crear espacios.
Además es que la suerte no se ha puesto de nuestro lado y los
errores contra equipos de tanta calidad se acaban pagando porque no suelen
desaprovecharlos. Este año todos los equipos medio decentes contra los que nos
hemos enfrentado nos han mojado la oreja y eso tiene que ser un motivo de
reflexión importante en el vestuario y aliciente suficiente para tener que
fichar porque de lo que no hay duda es que el equipo comete muchos errores y
los equipos pequeños no los aprovechan pero los que tienen talento te matan.
En los últimos derbis me he ido a casa con sensación de
impotencia y rabia porque aún siendo mejores acabábamos perdiendo, pero hoy me
he ido con la sensación de que si el Real hubiese necesitado meternos cinco,
nos lo mete, porque en la primera parte el equipo ha dado la cara y sólo los
palos y Casillas han evitado el empate, pero los bajones físicos de las
segundas partes son inconcebibles. Encima es que les estábamos rematando todas
de cabeza no hemos puesto ni un corner, ni una falta bien.
Creo que no es momento de cargar contra Pablo, Perea o
Reyes, hay que mirar hacía delante, como ha hecho Aguirre que a la mitad de la
segunda parte ya estaba pensando en Mallorca y ha quitado a Motta porque iba a
terminar en la calle.
Para terminar me gustaría resaltar dos detalles, el primero
es que casi me atropella Miguel Ángel Gil, bueno él no conducía, pero iba de
copiloto y con su tío Severiano en un todoterreno Kia, ecoltado por el Mercedes
ML de Emilio Gutierrez y el segundo es que en la retirada a vestuarios ha
habido una conversación entre Guti y Raúl y Antonio López, los merengues le han
dicho “Antonio este verano nos vemos de vacaciones en Ibiza ¿no?” y nuestro
lateral ha contestado “no, que yo tengo que jugar la Eurocopa ¿vosotros no
estáis en la lista?”.
Lo dicho, siempre nos quedará el orgullo de ser del Atleti
que eso está por encima de cualquier resultado y de la gestión de cualquier
familia.