No es que la derrota contra el Real nos haga ver las cosas
de manera diferente, ni siquiera se trata de una opinión ventajista
aprovechando una nueva dolorosa derrota para criticar la gestión de la familia
que nos ha llevado a ser ninguneados una y otra vez por el eterno rival. Decía Luís
Aragonés que antes la afición del Real nos respetaba y ahora bien a cantar a
nuestra casa “Atleti échale huevos”.
A lo que íbamos. Para todo aquel que sepa un poquito de
fútbol no le quedaba duda que nuestra plantilla de este año es una casa con los
cimientos muy poco sólidos, un equipo demasiado cogido con alfileres por culpa
de una ‘no planificación’ deportiva con criterios futbolísticos, sino que como
lleva sucediendo tantos años aquí se ficha con otros criterios, que pueden ser
los ‘comisionísticos’.
El domingo se rompieron Raúl García y Simao y el domingo
vamos a Mallorca sin ellos y sin Maxi, Antonio López y Jurado. Demasiadas bajas
importantes dada la estrechez de nuestra plantilla y lo importante de los tres
puntos en litigio para seguir en lucha de la Champions. Ha pasado un pequeño
huracancito de dos grados en la escala de Richter y se nos han caído las
ventanas.
Las lesiones no son casualidades, sino causalidades, porque
jugadores como Raúl García llevan ya más de 35 partidos disputados este año y
antes o después se tenían que lesionar como ya le paso hace unas semanas a
Forlán y como le pasará a otros porque el exceso de carga de trabajo provoca
lesiones musculares indudablemente.
Aguirre tiene lo que tiene y estoy convencido de que va a
tirar con ello hasta que se rompan y mientras que dure, duró. Pero como siga
así la cosa y jugando tres competiciones no sé yo como terminaremos porque los
mismos once llevan jugando desde julio, porque no hay más, por mucho que nos
hayan vendido, y no si lograremos el objetivo de la Champions que para todos
nosotros es más obsesión que ganar el derbi.
Pase lo que pase y ojala las piezas clave nos aguanten todo
el año y entremos en Champions, esta familia se tiene que ir de aquí, y lo digo
yendo cuartos, porque no hacen casi nada bien y no es ventajismo por perder el
domingo, son ya 21 años de catástrofe.