Sinceramente no se que pensar del Atleti que hemos visto
esta tarde en el Manzanares, porque me da miedo intentar sacar conclusiones, ya
que a excepción de los tres puntos y algún que otro detalle, como la dedicatoria
de Antonio López a su hermana, poco bueno podría resaltar, así que disfrutemos
con la impresionante tarde primaveral que hemos tenido, que hoy era día de
celebración en el calderón con el campo lleno y eso siempre da ‘cangui’.
La lógica parece ser que no reside últimamente en el Calderón,
debe ser que todo se pega menos la hermosura, y con un partido encarrilado y el
rival con uno menos nos disponíamos a pasarnos la tarde charlando con nuestros
amigos del fútbol, a los que hacía tres semanas que no veíamos.
Viendo lo que suele hacer nuestro equipo cuando se queda con
diez, como el día del Espanyol o en Copa contra el Valencia no debería haber
nada que temer, pero claro es que Unai Emery es un entrenador al que le gusta el
fútbol de toque y Aguirre es un cagón que encima no sabe motivar a sus
futbolistas porque lo que pasó tras el gol de Forlán nos lo esperábamos todos
en el campo.
No se que se trabaja entre semana, ni que consignas se dan
antes de los partidos, pero me asombra la capacidad que tiene este equipo para
despreciar los partidos cada vez que se pone por delante en el marcador. Es
intolerable la pasividad y la falta de ambición que tiene por bandera de la
actitud este Atleti, que se ha llevado la victoria por la segunda expulsión
sino habrá que haberlo visto.
Da la sensación de que los jugadores salen al campo con la
idea de que no se juegan nada, encima hoy la pareja de mediocentros ha estado
especialmente espesa, sobre todo Raúl García que a excepción del pase a Simao
en el cuarto gol lo ha hecho todo mal, pero bueno ¿Quién lo ha echo hoy mal?
porque lo de Perea y Pernía es de traca.
Capitulo aparte merece una vez más el portugués, a cuyo crecimiento
a lo largo del año le debemos mucho del hecho de seguir en puestos de Liga de
Campeones. Junto a Agüero y Forlán sigue siendo uno de los pocos motivos por
los que vale la pena pagar una entrada de fútbol.
Al final la gente ha salido medianamente contenta, porque
eran tres puntos esenciales tras el baño de la emana pasada y porque no se
puede fallar en lo que queda de temporada, así que muchos más que hablando del partido
salíamos preparando el viaje a Valladolid.
Por último querría proponer algo que ya se hace en el centro
de Europa, que siempre han sido muchos más listos que nosotros por lo que muy
equivocados ni estarán; se trata de hacer en nuestra liga parón invernal para
que se jueguen más partidos con el buen tiempo porque hay que ver como mejora
el aspecto de las gradas con el solecito y no me refiero precisamente a la
afluencia de respetable.