Vamos a comenzar a realizar un análisis de lo que tenemos, a lo que nos enfrentamos y lo que necesitamos. Ya digo que me gustaría que generásemos debate y una vez que se han solucionado algunos problemas con el servidor, poder discutir entre todos la que consideramos es la mejor opción en cada caso.
Yo propongo el tema y a partir de ahí intentamos sacar algo en claro. En principio lo haremos por demarcaciones, aunque incluiremos diferentes variables de gente que se encuentra en una situación un poco más particular.
Como es lógico hay que empezar por la portería donde las cosas no acaban de estar del todo claras. Tras el triunfo ante el Dépor, Leo Franco dejó abierta la puerta a su salida en Onda Madrid donde apuntó que no se siente lo suficientemente reconocido y respaldado desde el club.
El meta argentino no cuenta con demasiados defensores en las tribunas del Manzanares, ya que, principalmente se le achaca que no salva puntos. Es habitual el comentario de que con Leo, tiro que va a puerta es gol, por no hablar de su escaso dominio del juego aéreo.
En su haber, además de su condición de para penaltis, yo destacaría que puede que muchas veces no gane puntos, pero tampoco los pierde, porque no se le recuerdan errores garrafales. Es un portero que no brilla, pero que tampoco la caga.
Por su parte Christian Abbiati, se encuentra en una situación muy particular, ya que, al estar cedido en nuestro club, no se hasta que punto estará dispuesto a continuar para ser el segundo portero, aunque las habituales lesiones de Leo le han dado muchos minutos.
Ser el segundo portero jugando la Champions, no es lo mismo que serlo jugando la UEFA, porque los partidos de la Liga de Campeones no son peritas en dulce y lo lógico es que los juegue Leo, por lo que el italiano quedaría únicamente relegado a la Copa del Rey.
El portero italiano cuenta con más simpatías en la grada que el argentino. En su haber yo destacaría que es un portero de grandes reflejos, mejor por alto que su compañero y con un mejor concepto del juego y el ritmo de los partidos. Su principal deficiencia es que no agarra una pelota y que es más habitual verle haciendo cantadas estrepitosas como la del Camp Nou o en Sevilla donde un pie providencial de Pablo salvo los muebles.
A un servidor que es portero de fútbol de toda la vida, no le gusta ninguno de los dos. Yo me quedaría con la cuarta opción que es que nos desprendernos de los dos, pero como no hay dinero seguramente seguirán los dos. ¿Y De Gea?