La ausencia de fútbol me produce un importante estado de
ansiedad que con el comienzo de la pretemporada se ve paliado como una especie
de metadona, que viene siempre cargada de dosis de ilusión por poder ver en
acción a los nuevos fichajes. Tengo que confesar que me ha creado más
nerviosismo el día de hoy, por ver la puesta de largo del nuevo Atleti, que
hace dos domingos la final de Eurocopa.
Si van a pretender leer que lo importante de estos partidos
es ir cogiendo la forma y ensamblando las piezas, no continúen más para abajo y
váyanse al kiosco para leer a Manolete. Si en cambio, son de los que no les
gusta perder ni en los entrenamientos, les invito a debatir.
No ofrecía la alineación demasiada brillantez, ya que
Aguirre ha dispuesto a tres laterales y cuatro mediocentros de inicio. Es
cierto que el rival no era para ponerse a temblar pero con semejante panorama
se hacía complicado ver algo destacado.
Tantas semanas sin ver a los chicos de las rayas rojiblancas
y ya se nos había olvidado que en nuestro equipo juegan Cléber y Pernía y que
la defensa es un autentico circo. El brasileño ha sido de lo más participativos
pero es que es tan limitado que sólo le queda la opción de coger la pelota y
hacer unos gestos con los brazos a los compañeros para que se ofrezcan, de ahí
no le sacas.
A su lado estaba hoy Assunçao, por el que el Oporto ha
pedido más dinero a la FIFA
y del que nos han dicho que es un buen perro de presa, lo cual puede que sea
verdad, porque ha quedado claro que con el balón en los pies es nefasto, no es
capaz ni de dar un pase a tres metros. Una auténtica bomba de relojería si le
juntamos con Pablo y Perea para sacar el balón desde atrás.
Hasta Heitinga ha estado mejor en ese puesto. El holandés,
al que seguramente Aguirre va a utilizar de lateral derecho, ha demostrado una
notable polivalencia, pero vamos que los mejicanos han estado muy limitados en
la segunda parte y de la gente de atrás es difícil sacar conclusiones en los
segundos 45 minutos.
Me esperaba más de Miguel de las Cuevas que viendo como
tiene el panorama para poder contar con minutos debería dejarse la piel en cada
ocasión que disponga y apenas se ha ofrecido. Raúl García me sigue pareciendo más
mediocentro defensivo que enganche, así que si en el club hacen caso a las
peticiones del técnico y traen un 10 en condiciones, esta debería ser la pareja
para jugar la Champions.
Sinama era otro al que había que seguir con atención y
coincido plenamente con todo lo comentado por Miguel Ángel Ruiz en la
retransmisión de Telemadrid, que por cierto iba 40 segundos por delante que la
de la Sexta. El
francés es rápido, cae bien a banda, pero todavía es demasiado impreciso y cara
al gol tiene que pulir la definición.
Si me apuran me ha gustado más Diego Costa, que ha fallado
una muy clara en el último minuto, pero ha demostrado calidad en sus
movimientos sin balón, aunque le sigue faltando sangre. Al brasileño, que se da
un aire entre Palermo y uno de los hijos de Ronaldo, hay que meterle en vereda,
porque creo que tiene detalles que invitan al optimismo sobre su progresión.
La verdad es que tras el partido pocas conclusiones
novedosas se pueden sacar. Parece claro que arriba van a jugar los mismo cuatro
del año pasado, necesitamos un enganche, Cléber no vale para nada y en la
defensa tienen que entrar los dos nuevos porque ni siquiera la playa ha hecho
milagros con los que teníamos.
No me puedo olvidar de la lesión de Alex Quillo al que desde
aquí le deseo la más rápida y satisfactoria de las recuperaciones.