“Venga las luces. El apuntador que se coloque en su sitio. Los de atrezzo que vuelvan a bambalinas que subimos el telón…” Como en todos los estrenos el Atleti salió dubitativo, no nos había dado casi tiempo a sentir la sensación de jugar la previa, cuando Leo Franco ya nos había salvado.
“Parecen mas fieros de lo que los pintaban estos alemanes”, era el comentario general en un bar de Alicante que perfectamente podía pasar por uno de Cuatro Caminos o Carabanchel por la afluencia de camisetas rojiblancas.
Metidos atrás y a aguantar el empate, esa fue la consigna en el vestuario y ya se sabe que cuando se sale a empatar siempre se pierde. Desde el inicio el Schalke se hizo con el domino de la pelota, nosotros a la expectativa, sin darnos cuenta de que estos alemanes son bastante peores de lo que pensábamos, como así se demostró con el paso de los minutos, pero aún siendo malos nos va a costar abrir el autobús en el Calderón.
Lo peor del inicio ha sido la defensa, demasiados nervios e imprecisiones, sólo Hetinga, sin duda el mejor del partido, se salvaba de la quema. Ni si quiera Ujfalusi, cuyos despejes al centro eran asistencias para los rivales; aunque poco a poco el checo se fue entonando. No se puede decir lo mismo de los laterales. Perea no sirve para jugar en banda y Antonio López, regaló el primer gol con un pase absurdo, bien es cierto que la jugada debió ser anulada por fuera de juego, y cayó en la trampa en su expulsión condenándonos a dar por bueno el uno a cero.
¿Y los de arriba? Pues lo de arriba están más solos que la una. Como Jorge Mendes no debe llevar a ningún 10 cuyo traspaso deje jugosas comisiones, seguimos sin dar tres pases seguidos y esto tiene toda la pinta de que va a ser un año más comiéndonos los mocos, porque señores, para el Gil de Madird S.A.D. quedar cuartos es un logro, pero para el Atleti eso es una miseria.
En la segunda parte, parecía que la cosa pintaba de otra manera. Sinama, de los mejores sobre el césped, demostró buenas maneras y verticalidad, pero como en este equipo no hay ni banquillo, te tienes que jugar la previa de la Champions con Luis García de delantero centro. Fue precisamente Luís el que tuvo la ocasión más clara, pero su disparo se fue demasiado cruzado.
Esperaba mucho más de Maxi y de Forlán, pero ya digo que con Assunçao, que no me ha desagradado en exceso, sacando la pelota y nuestro excesivo estatismo ofensivo, es muy difícil construir en ataque con éxito.
Los alemanes no son nada del otro mundo, salvo el peligro a balón parado, no han demostrado demasiados detalles, por lo que creo que es bastante factible darle la vuelta a la eliminatoria, aunque van a montar un autobús atrás que cualquiera lo abre. Menos mal que para ese día está el Kun, porque con los demás no vamos ni a la vuelta de la esquina.