Me daba especial miedo este partido porque depués de salir
una noche a cenar y ligarte a Elsa Pataky, bailar con tu vecina del cuarto no
te hace igual ilusión y enchufarte a un partido así es complicado. De hecho
empezó el Atleti con poco empuje y era el Málaga el que llevaba la manija del
juego, pero su escasa calidad arriba, a excepción de Duda, hacían fácilmente desbaratables,
a nuestra buena pareja de centrales, las incursiones visitantes.
Mis temores me hacen replantearme si debo dedicarme a otra
cosa, porque ni siquiera con el uno a cero estaba tranquilo, ya que en el
minuto 37 he mirado al videomarcador y he pensado “que llegue cuanto antes el
descanso”. Pero en ese momento han llegado los 5 minutos más desequilibrantes
de juego que se recuerdan en mucho tiempo en el Manzanares.
Abanderados por Maniche, cuya presencia hace ganar muchos
enteros al equipo en ataque, a los de arriba les hace falta poco aliciente para
hacer lo que mejor saben, marcar goles. He leído en muchos foros este verano
cosas absurdas sobre vender a Forlán, porque si de alguien tenemos que dudar
poco en esta plantilla es del uruguayo. Mira que soy agüerista al máximo, pero
cuando han cambiado a Diego le he tenido que decir a mi hermano “la ovación del
Kun ha sido mucho mayor y hoy no es justo”.
El primer tanto de Forlán ha sido antológico, como había
sido su jugada anterior con Maxi, que acabó en el palo, pero la manera de
romperla abajo, haciendo la pelota imposible para el portero, está al alcance sólo
de killers del área como el uruguayo.
Con tres cero al descanso, la segunda parte ha sido un mero
trámite donde los nuestros se han dedicado a tocar haciendo un juego bastante
efectista para diversión de una grada que terminó una vez más haciendo la ola,
mientras nosotros planeábamos las alternativas aéreas para ir a Liverpool.
Lo fácil que se ha puesto el partido ha permitido a los
nuestros jugar al tran tran y sin excesivo desgaste, lo cual en un año tan
complicado siempre viene bien. A pesar de la comodidad del resultado he visto
especialmente enchufado a Luís García que en todo momento ha buscado la pelota.
Lo peor una vez más los laterales. Pernía siempre tiene que
montar algún numerito de la cabra y Seitaridis parece que no aprende a
colocarse y sigue llegando tarde casi siempre, pero como esto ya contábamos, lo
que me preocupa más es lo poco que se ve a Maxi, tanto el miércoles como hoy,
ha estado bastante desaparecido.
Es muy pronto para sacar conclusiones, pero si Maniche
mantiene este nivel y ritmo, Banega no hace perder empuje los días que juegue
en sustitución del portugués y los centrales siguen con esta solvencia, el
equipo puede tener muy buena pinta, porque con los dos de arriba ya sabemos que
podemos contar para lo que haga falta, que ellos no se arrugan. Son como el típico
amigo que siempre está para salir de fiesta.