Volver a bajar al bar de siempre a ver el partido te ofrece una tanda de reencuentros similar al regreso al Calderón. “¿El verano que tal?”, es pregunta obligada, “pues bien, he estado todo el mes en Alicante”, “¿Y tu madre?”, “Pues anda pachuchilla por eso no ha bajado”. Tras las cortesías de rigor, las miradas se centran en la pantalla, “ya la está liando griego, vaya falta más absurda, si se va el tío para la banda no le hagas falta”. “Para mi que no era ni falta” se está oyendo desde el otro lado de la barra, en el mismo instante que Coupet se la traga y la pelota acaba dentro.
Vaya por delante que esta mañana le he puesto un uno en la quiniela a este partido. En mi vida un par de veces habré puesto perdedor al Atleti, pero hoy al leer que no jugaban Kun y Forlán no lo he dudado ni un momento y si a eso le sumamos la catástrofe de laterales que tenemos y que existe en el mundo un portero capaz de salir menos que Leo, esto es una ruina.
Cuando salió el sorteo de la Champions se dijo que era un grupo nivelado, pues antes de que el balón echase a rodar en Valladolid he estado viendo al Liverpool y es que no hay color y no se piensen que estaban con toda la artillería, porque Gerrard y Torres andaban por el banquillo. Los suplentes de Benitez, son igualitos que los nuestros, ahora vais el domingo y volvéis a hacer la ola y que el Atleti se siga empequeñeciendo.
Por la tarde trataba de reflexionar de donde venía esta actitud acrítica de la afición y creo que esa época donde nos jugábamos el descenso y en el Calderón se cantaban canciones durante 200 minutos seguidos ha hecho mucho daño, creando el estigma ya famoso de “oye, que aquí se viene a animar”, pues oiga no, aquí se viene a ver ganar al Atleti.
Sin Kun y Forlán el equipo salía huerfano a Zorrilla, además Mendilibar nos tiene bien estudiados, porque adelantó la presión muchos metros, provocando que ni siquiera ante diez, seamos capaces de sacar la pelota desde atrás con solvencia. A esto ayudaba, que Maxi esta horroroso, Simao no se ofrecía en exceso y los dos delanteros no bajan a recibir como los que tan mal acostumbrados nos tienen. Encima el árbitro decidió compensar una expulsión justa y el dos cero nos condenó en exceso.
En el descanso todos en el bar nos encomendamos al Kun. No hay más donde agarrarse, y el argentino no defraudó, el sólo es mejor que los otros diez juntos. De sus botas nacieron todas las jugadas de peligro de un comienzo arrollador que perdió fuelle curiosamente con nuestro gol. Tras recortar distancias, apenas un tiro de Luís García fuera y el paradón de Asenjo a De las Cuevas, fueron todas nuestras credenciales ofensivas.
El equipo quería pero no podía. Físicamente no dábamos más de sí y es preocupante haberse pegado esa paliza para no sacar nada positivo. Pero más preocupante es ver como Sinama no rasca bola o como Maxi ni siquiera la huele. Los días como hoy, el capitán es el que solía sacar las castañas del fuego, pero ni está, ni se le espera y no tenemos a nadie para sentarle un rato en el banquillo, aunque Miguel, en el poco rato que ha jugado, ha demostrado muy buenas maneras.
Otro que no anda fino es Raúl García y eso que Assunçao no se lo pone muy difícil para quitarle el puesto, quizá si Aguirre hubiese llevado a Banega, hubiésemos podido darle otro aire a la creación ante un rival metido atrás durante toda la segunda mitad.
No estoy ni decepcionado, aparte de porque siempre hay un mantel que te acaba devolviendo la sonrisa, sino porque esto no es nada que no me esperase. Este equipo no tiene fondo de armario y cuando no están los dos únicos que podrían jugar en el Atleti de Vicente Calderón, pues es muy difícil ganar hasta en Pucela y ahora el domingo otra vez la ola.