No he sentido más ridículo que esta noche viendo al Atleti en mi vida. Me dan ganas de terminar la crónica en esta misma línea porque lo que se ha visto en la primera parte del parte es inconcebible. Propio de un equipo de infantiles y no de profesionales.
En el primer gol, Márquez salta sólo sin ninguna oposición, un minuto después Ujfalusi comete un penalti absurdo y tres más tarde hacemos el circo de la noche, poniendo una barrera que nadie ha pedido, con el portero colocando vete tu a saber a quien y Messi riéndose de todos nosotros.
Aguirre había planteado el partido para jugar al contraataque y en ocho minutos tenías un roto sin precedentes. Tanto se había hablado del duelo Messi-Kun y Agüero todavía no había tocado la pelota cuando ya íbamos perdiendo tres a cero. Inconcebible. El Atleti no puede hacer estos ridículos. No se puede salir al Camp Nou, con la misma actitud que si fuésemos a pasar un día de picnic al campo.
No se puede señalar un culpable. Hoy todos son culpables. Todos. Desde el primero hasta el último. No es culpa de Aguirre, ni de Ujfalusi, ni de Coupet, es culpa de todos. La concentración y la actitud con la que ha salido el equipo al césped es intolerable. Un equipo como el Atlético de Madrid no pueda dar la sensación de ser un muñeco de trapo en manos de nadie. Ni en el Camp Nou, ni en ningún estadio del mundo. Ni orgullo, no raza, ni nada de nada.
Maneras de perder, decía ese señor al que no se porque le tuvieron que encargar el himno del Centenario. Así no se puede perder, vamos cinco a uno en el descanso y no me pienso esperar a la segunda parte para terminar la crónica, me da igual lo que pase.
La gente está indignada y es normal. Tenía el móvil por ahí perdido y mi niña me ha preguntado si no había visto su sms cuando el gol de Maxi. Al echar mano al teléfono tenía 20 sms de atléticos indignados y alguno que otro de madridistas y culés mofándose. Intolerable esta imagen, hay mucho que trabajar sobre todo a balón parado donde nos rematan todas.
No voy a seguir escribiendo porque de lo de hoy no se puede hacer ninguna valoración, ni sacar ninguna conclusión. Ya se sabe que si lo que vas a decir no es mejor que el silencio, mejor es callarse, pues a mi no se me ocurre ahora mismo escribir nada mejor que el silencio.