Los agoreros del lugar, que los hay, y en este club especialmente, ya estarán con la clasificación en la mano pergeñando como siempre “ya veras como el Osasuna que no ha ganado ni un partido este año, nos va a ganar a nosotros que somos el pupas”. Hágame el favor y si usted es uno de esos y esta leyendo estas líneas no me sea aguafiestas.
Es evidente que el Reyno de Navarra no es un campo que se nos haya dado bien últimamente, ¿Pero a quién se le ha dado bien? Estrechito, el graderío muy cercano al césped y con un estilo de juego muy acorde a las características del lugar, Navarra no es una fortaleza fácil donde salir con botín, pero el consuelo que me queda es que este equipo siempre que ha necesitado ganar allí lo ha hecho, desde los primeros coqueteos con el descenso, con gol de Soler, no el defensa, sino el centrocampista.
Como vengo anunciando desde hace varias semanas, la prioridad de este equipo es la Liga por eso a la estrella se le da descanso en la Champions. Vuelve el Kun y vuelve Aguirre al 4-4-2, lo cual es algo que Maniche celebra, porque el portugués no sabe atacar con dos compañeros en el centro y ninguno de los tres sabe defender en trivote, como se vio en Anfield, donde tenían que ser los supuestos extremos los que replegasen con los laterales, mientras los mediocentros se miraban entre ellos.
Con el Kun todo es más fácil, porque como bien ha dicho Aguirre, esto es muchas veces “Agüero y diez más”, entre ellos Ujfalusi que vuelve en el momento oportuno para aportar sobriedad por alto.