Todo aquel que lleve siguiendo mis crónicas durante los últimos tres años se habrá dado cuenta que nunca critico a Aguirre, pero es que lo de hoy ya ha pasado de castaño a oscuro, porque el planteamiento del vasco nos ha llevado a crearle dos ocasiones de gol en todo el partido al peor equipo de Europa.
Decidió el mejicano apostar por el mismo esquema de Liverpool, cambiando únicamente es estilete no de la lanza, sino de la pequeña daga que había planeado disponer en el Pamplona. Seguramente el objetivo era evitar el arreón inicial, que el año pasado en el mismo feudo nos puso con dos a cero en cinco minutos.
Pero claro, esa idea puede que este bien para Osasuna, pero no para un equipo como el Atlético de Madrid, que ya ha demostrado en sobradas ocasiones que es incapaz de jugar con este sistema y más si Banega está en el banquillo, ya que con Maniche, Raúl y Assunçao, el delantero centro es un completo islote, porque Maniche no sabe atacar en trivote.
Además Agüero hoy no ha tenido su día. Demasiado precipitado con el primer toque, el Kun no ha estado fino en las contras. Tampoco le ha ayudado mucho la escasa movilidad ofensiva del equipo, porque en un permanente empeño por entrar por el centro, ni los extremos, ni los mediocentros se movían entre líneas dificultando enormemente la creación de peligro.
Este equipo me recuerda cada vez más a un tablero de ajedrez, donde cada jugador hace los movimientos mínimos, porque ni se aprieta en defensa, dejando siempre muchos metros al rival para que controle y elabore, ni hay ofrecimientos en ataque más allá de la parcela que cada pieza tiene encomendada.
Cambio un poco el panorama con la salida de Forlán, ya que pasamos de jugar con cinco defensas y un delantero a un 4-4-2 clásico. La frescura y la movilidad del uruguayo han sido nuestras mejores armas para sacar un pobre empate y gracias.
Y gracias a Coupet que hoy ha estado perfecto todo el encuentro. Sobrio por arriba, blocando las pelotas complicadas y decisivo en el penalti. Otra obra maestra de don Mariano Pernía. Hemos pasado de los penaltis de Seitaridis a los de Pernía. Es único Mariano. Viendo el nivel mostrado por Pablo, sin duda el mejor jugador del partido, habría que plantearse jugar con Pablo y Ujfalusi, desplazando a Heitinga a la derecha.
Aunque el problema de este equipo no es de hombres, porque aunque la plantilla es muy escasa cuando los once buenos están disponibles no se puede hacer un ridículo como el de hoy. Aquí hay un manifiesto problema de concepto y de entrenador con mentalidad de equipo pequeño.
El Atleti sale siempre ha asegurar el empate y si suena la flauta ganar el partido, pero lejos del Calderón nunca se va decididamente a por los encuentros y eso no se puede consentir no sólo en un club como con el colchonero, sino en cualquier plantilla que tenga a Agüero, Forlán, Simao, Maniche, Maxi… No hay manera de no salir cabreado con este equipo, menos mal que luego sacamos el mantel y si nos olvidan las penas.