No vamos a rajar sólo del técnico mejicano cuando el resultado es negativo, porque sino, y con razón, nos pueden tildar de ventajistas, pero, pese a la victoria, el Racing nos ha dado un baño táctico, de presión y juego, tanto con once, como con diez, ese número con el que a nosotros nos cuesta horrores pasar del centro del campo.
Línea que hoy en los primeros minutos más bien parecía una valla electrificada que no se podía franquear. El conjunto santanderino decidió salir con las líneas muy adelantadas complicándonos una y otra vez la salida del balón y la creación de juego. La táctica le estaba saliendo de maravilla, porque entre Heitinga, Ujfalusi y Leo eran incapaces de hacer algo coherente ante la atenta y pasiva mirada de todo el centro del campo.
Encima el árbitro decidió echar más gasolina al fuego que había montado el entrenador del Racing, inventándose un penalti en el que Heitinga está del espaldas a la jugada y difícilmente puede ver a Chité llegar. Compañeros de la prensa que colaboráis en esta página, os rogaría que iniciaseis en vuestros medios una campaña similar a la que se orquesta con el Madrid cada vez que no se les favoreces, ya no que les perjudiquen, porque lo de los penaltis con el Atleti es escandaloso.
Estaba fea la noche y no sólo por el frio, sino que la escasez de ideas de los nuestros hacían peligrar la cabeza de más de uno, pero claro, en este equipo juegan Simao, Forlán y Agüero, y cuando los tres están gracia es difícil detenerlos.
De Forlán, normalmente se puede decir poco malo, pero es que esta noche lo ha hecho todo bien. Dos asistencias, dos goles y para casa. El uruguayo está en estado de gracia, tres partidos de Liga seguidos marcando, y si a eso le unimos el impresionante nivel de Simao todo tiene un valor añadido.
Nos centramos siempre en alabar a los dos de arriba, que no es que no se lo merezcan, pero el artífice de todo lo bueno que está haciendo este año el equipo, no es otro que Simao, el único hombre bueno que ha traído Mendes a este equipo. Anoche, posiblemente brilló menos, porque el equipo se empeñó una y otra vez en entrar por el lado de Maxi, que sigue horrible, pero el sello del primer tanto es más que suficiente para haberse ganado el jornal y los aplausos que el absurdo triple cambio le robaron.
El resultado no debe ponernos una venda en los ojos, porque el juego del equipo es muy ramplón y demasiado estático. Ni más ni menos que el mismo que en Soria, pero con más puntería. Pese a estar con uno más y jugando en casa, hemos estado todo el partido completamente a merced del rival, del que hay que recordar que Colsa juega en sus filas y es uno de los encargados de llevar la batuta.
Sólo la indiscutible calidad del trío ofensivo nos saca las castañas del fuego, que además es algo que suele ocurrir sólo en el Calderón y no a domicilio, donde únicamente hemos ganado en Getafe.
Por último, felicitar a los encargados de hacer cantar el Pipi Langstrum a casi todo el estadio. Estamos muy cerquita de conseguirlo, pero el día que se logre, va a ser impresionante ver cantar y saltar agarrados a 55 mil atléticos.