Volver a bajar al bar de siempre a ver el partido te ofrece una tanda de reencuentros similar al regreso al Calderón. “¿El verano que tal?”, es pregunta obligada, “pues bien, he estado todo el mes en Alicante”, “¿Y tu madre?”, “Pues anda pachuchilla por eso no ha bajado”. Tras las cortesías de rigor, las miradas se centran en la pantalla, “ya la está liando griego...
Leer mas...