Ganador de un Oscar, del Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional y del Premio Nobel de la Paz... La verdad incómoda, el documental más taquillero de la historia de EE.UU,. 23 millones de dólares en cuatro meses, le está dando a Al Gore un montón de alegrías. Su éxito sin precedentes es tan mediático y global como el caso Madeleine.
Ya decía McLuhan, visionario de la sociedad de la información, que “el medio es el mensaje” y el ex vicepresidente ha seguido su consejo al pie de la letra. Gracias a lo cual, sus conferencias tienen un caché de 200.000 dólares. No es para menos. Mostrar al mundo las consecuencias del calentamiento global de manera tan pedagógica, amena, con un excelente guión cinematográfico y su poquito de autobombo, tiene su precio. Por eso el DVD del documental se vende como churros. Por lo menos en España.
El pasado mes de febrero el “amigo americano” visitó la Moncloa y obtuvo la promesa de su inquilino, Zapatero, de llevar La verdad incómoda a los colegios. Dicho y hecho. El Ministerio de Educación, ni corto ni perezoso, encargó 30.000 ejemplares por los que abonará (o habrá abonado) 580.000 euros. A 19,30 la pieza. Lo curioso del caso es que en El Corte Inglés se vende por 12 euros. ¿Por qué esa diferencia? ¿Han tomado por tonto al Ministerio?
Resulta que la Paramount y la Fundación Biodiversidad, distribuidoras del DVD, consideran que la escuela es una “sala pública de exhibición”, razón por la que aumenta el precio. Sí, les ha tomado por tontos, aunque diga el Gobierno que si las autonomías piden más ejemplares el coste/unidad será inferior.
Ahora sólo falta que algún grupo de científicos realice otro documental ofreciendo soluciones a los problemas que plantea Gore.
Los seguidore del ex presidente, emocionados, insisten en que se presente a las elecciones en lugar de Hillary Clinton. Lo tienen crudo. Habría que ver a un Nobel de la Paz invadiendo Irán...En cualquier caso, la visita de Al Gore ha dividido, aún más, a las Españas. Según se critique su mensaje, en todo o en parte, o se apoye, en todo o en parte (Rajoy diciendo estupideces y Zapatero aceptando “el reto” de luchar contra el cambio cliimático) se pertenecerá a la derecha o a la izquierda.
Tenemos un serio problema bipolar. Y además no nos damos cuenta que, detrás del calentamiento, se cierne una mayor amenza del planeta y de sus habitantes: la corrupción.