Espero que este año no le vuelva a tocar la lotería a Carlos Fabra, presidente del PP de Castellón y suegro de Juan José Güemes (ese chico con melena al que ponen a parir cada vez que aparece por un hospital de la Comunidad de Madrid), imputado por diversos delitos de cohecho, tráfico de influencias, prevaricación y fraude fiscal.
Resulta que este menda ha hecho pleno en tres ocasiones. La última el año pasado, que se embolsó 2 millones de euros con el sorteo del Niño. Hace unos días circuló por internet que el tal Fabra había adquirido el 27.391, y el número se agotó en toda España. Cómo somos.
Muchos son los llamados pero pocos los elegidos. En caso de que seas uno de estos últimos y lleves en la cartera un decimito del gordo, 300.000 euros, dáte primero un homenaje. Luego, párate a pensar qué haces con los cincuenta millones de pesetas aunque los del banco te persigan para guardarte el premio.
No se te ocurra invertir en bolsa, si piensas en ladrillos espérate un poco. Si acaso algún pisito en la costa que al parecer han caido un 12 %. Lo más seguro son las letras del Tesoro, con la garantía del Estado, fíjate. Tampoco correrás excesivos riesgos con imposiciones a plazo fijo.
Lo mejor, si te toca una pasta, es que adquieras diferentes productos y coloques el dinero en varias entidades por aquello de poner los huevos en distintas cestas. Y no olvides meter una buena cantidad en el calcetín, puede que tener liquidez a mano te salve de algún apuro.
Con el asunto de la crisis (nadie sabe cuándo va a terminar ni qué nos va a deparar), y con la ayuda de tipos como Madoff ( y los que quedan por descubirir), todas las precauciones son pocas.