
Cola y bien larga. Para empezar, Esquerra Republicana de Catalunya ha convocado a sus regidores, más de 1.600 concejales repartidos por 585 municipios de los que ostenta 180 alcaldías, para preparar sendas votaciones soberanistas.
“Los alcaldes deben divulgar el espíritu de Arenys en coordinación con las entidades civiles y la gente del territorio”, ha dicho Joan Puigcercós, añadiendo que “se ha abierto una vía que es la nuestra, un independentismo metódico y pacífico” que se extenderá como “una mancha de aceite”.
La Generalitat tiene constancia de que alrededor de sesenta consultas están previstas en otros tantos pueblos para los próximos días. Según su portavoz, “al Govern le toca velar por estas consultas para que se celebren sin incidencias, garantizar la legalidad y la convivencia y evitar problemas de orden público”, dijo la consejera de Trabajo.
El presidente Zapatero no ha dicho ni mu sobre la consulta en Arenys, cuyo ayuntamiento ha recibido 1.381.000 euros del Plan E del Estado para arreglo y embellecimiento de la calle Mayor. El ministro de Fomento, José Blanco, ha calificado la votación de “despropósito” y además le resultó “chocante” el apoyo de CiU.
Leire Pajín, secretaria de Organización del PSOE, abrumada por el comportamiento de sus padres en Benidorm, quita importancia al referendum porque “es un acto ilegal” que fue prohibido por un juez y “no tiene valor jurídico”.
José Montilla, presidente de la Generalitat, afirmó que “el mejor antídoto contra los tremendismo extremos” es el Estatut y “la lealtad mutua de los Gobierno de aplicar la ley”.
El presidente del Barça comparte plenamente el ideario soberanista y por ello encabezó una manifestación independentista en la Diada, hecho que el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Durán i Lleida, lamentó. “Mejor que no lo hubiera hecho. El Barça son muchos socios y representa a muchas personas y no todas son ni comparten las tesis de independencia”.
Según un análisis realizado por el Círculo de Estudios Soberanistas sobre 22 encuestas sociológicas y políticas realizadas desde 1991, si se celebrase hoy un referendum sobre la independencia de Catalunya ganaría el sí con un apoyo del 55%.