
Laporta ya no oculta su intención de gobernar Cataluña. Comenzado el período preelectoral para las autonómicas ha soltado la lengua y, sin cortarse un pelo, asegura que será un excelente President de la Generalitat. Infinitamente mejor que Montilla. Además, él no necesita ningún “decepcionante tripartito”: se basta y se sobra consigo mismo.
Laporta ha visto perjudicada gravemente su personalidad tras las seis copas ganadas por el Barça la pasada temporada. Está convencido de que él es el único hacedor de tamaña gesta. ¡Pobre!.
Piensa, en su soberbia ignorante, que es lo mismo conducir las riendas de la entidad deportiva que las de una nación. Olvida, contrario a las enseñanzas del maquiavélico Príncipe, que ha estado rodeado de excepcionales profesionales.
A saber: Toni Tramullas, médico deportivo de la entidad catalana, tanto de fútbol como de baloncesto, desde 2000 hasta la marcha de Rijkaard la pasada temporada. Sus innovadoras técnicas, los controles médicos constantes y las recuperaciones post-partido, entre otras novedades, han hecho de la plantilla un cuerpo sólido y poderoso que resiste los noventa minutos sin dar muestra de cansancio. Y ha dismuinuido ostensiblemente el capítulo de lesiones.
Pep Guardiola, jugador excelso y entrenador único que aúna sabiduria, honestidad, humildad y una psicología extraordinaria para dirigir un grupo de élite. Celebrado por la crítica deportiva, por sus jugadores y por el contrario. No soporta a Laporta, bonito pareado, porque no fue su primera opción, pero el presidente se ha subido al carro de su éxito. Por eso no firmará la renovación mientras él siga en el club.
La plantilla, un grupo que ha sabido acatar el duro entrenamiento, el sacrificio y a la entrega que se le exige a los number one.
Sin estos y otros muchos mimbres Laporta no se habría comido ni una rosca. Bien al contrario, tras sembrar su entorno de fobias, odios y malos rollos, fiestorros y amoríos, habría ido a la bancarrota. Ahora bien, tiene baraka. Y eso lo confunde con una genial autoridad.
Laporta se cree un dios y el Barça su gran obra. Por eso se atreve a decir: “El Barça es la mejor herramienta para defender nuestro país porque no está sometido a las estructuras centrales”.
Encantado de haberse conocido cree que tiene la clave para alcanzar la Presidencia. Reagrupament Independentista le ha tirado los tejos para “ir juntos a las elecciones “ y “buscar sinergias”.
Aunque puede que no esté tan equivocado. El presidente Zapatero, según fuentes de Moncloa, ha pedido ayuda al tesorero barcelonista con quien coincidió en Davos. "El presidente y Xavier Sala i Martín comentaron que el Barcelona puede ser un gran embajador potencial de España y que es una oportunidad que merece la pena aprovechar".