
Desde el mes de diciembre Paolo Vasile se anda con tiento. El inspector Domínguez visita con frecuencia su casa y vigila si quienes aparecen por los platós y se mueven entre bastidores tienen sus contratos en regla.
José Ignacio Domínguez García de Paredes, ex director general de Inspección de Trabajo y Seguridad Social, actualmente funcionario con rango de inspector, busca bajo las piedras a falsos autónomos, contratos irregulares a terceras empresas y relaciones mercantiles cuando deberían ser laborales, que encubren fraude en materia de alta y cotización a la Seguridad Social.
Desde hace un par de años Domínguez es el azote de cadenas de televisión y productoras, como antes lo fue de agencias de modelos, figurantes y actores, bufetes de abogados, dentistas, médicos arquitectos... Sector profesional que toca, lo cruje.
En Telecinco han tocado arrebato en los programas. Ni un solo personaje, famoso o no, se sienta en un programa sin contrato. También presta especial atención a los contratos por obra.
El último rostro conocido que ha pillado el temible inspector ha sido el presentador de La Noria, Jordi González. Su relación contractual con Telecinco era mercantil, que permite interesantes desgravaciones por diversos conceptos. Ahora ese contrato será modificado y pasará a ser laboral, por lo que su contrato estará sujeto a esa legislación y formará parte de la plantilla de la cadena. Eso se traduce en un considerable aumento de tributación a Hacienda.
A la primera persona que Domínguez echó el ojo fue a Belén Esteban. La princesa del pueblo gozaba de un contrato mercantil que le permitía diversas desgravaciones, por ejemplo, sus operaciones de cirugía estética.
Bajo la escrupulosa mirada del temible Domínguez, Telecinco tuvo que hacer lo mismo que ha hecho con González, rectificar la relación profesional con Esteban, que ha pasado igualmente a la plantilla de Telecinco.
Menos desgravaciones y mayor pago de impuestos, eso es lo que el inspector Domínguez controla para que no se escape nadie del largo brazo de Hacienda, que dicen, somos todos.