
Si Sálvame Deluxe no remonta desparecerá en unos meses. El viernes 4 de mayo la audiencia cayó a un mínimo histórico: 12,8%. Algo había que hacer y pronto.
Para eso nada mejor que echar mano de Belén Esteban y exprimir todo lo posible su tirón mediático, que también cae en picado.
La fortuna ha querido reunir en la misma semana la enésima separación de la princesa del pueblo y el estreno de una sección en el late night de Deluxe, Los ojos de Belén Esteban, donde ella es protagonista en ese abanico de posibilidades que abre el sexo puro y duro.
Ver los gestos y oir los comentarios y las risotadas de Esteban en una tienda de objetos eróticos, o en una cama que se agita a distintas velocidades, o al presenciar un casting en el porno show Bagdad de Barcelona, es abracadabrante.
"Mira, son pezoneras, esto es pintura corporal que se come, lubricantes...." le dice la vendedora del sex shop. La pornoprincesa pone los ojos en blanco y dice "uy,uy,uy".
En minifalda, sin maquillar, con los pelos alborotados y todas las extensiones al aire, son un poema sus intentos para trepar por una barra de streap tease, "¿es fija?", pregunta horrorizada mientras se carcajea como el pájaro loco y esboza unos movimientos torpes y sin gracia, los mismos que le dieron la victoria en Mira quién baila.
Tumbada en la cama porno acierta a decir: "Joer, que fuerte, macho", mientras mantiene el vaivén como puede. Luego, instada por la señorita que le acompaña, echa pétalos de rosa en la cama. Su afán de ahorro en estos tiempos de crisis le lleva a preguntar: "¿Esto vale para más veces?", pensando tal vez que emular American Beauty puede salirle por un ojo de la cara.
El comentario definitivo no tarda en llegar. "Me llama la atención, pero vamos, yo estoy casada". O sea, que le ha gustado el asunto pétalos en cama bailona.
Lo mejor de Los ojos de ... estaba por llegar. Acompañada del primerísimo actor porno de la sala Bagdad, el cubano Dinio y su hermano gemelo, se sienta junto a la propietaria del local, Juani, para presenciar un casting de futuros pornoactores.
"Sexualmente es lo mejor de mi matrimonio", explica malamente Esteban. Y mientras le pasa por delante un señor en pelota, "que chorra tiene más rara", Dinio suelta una frase boba que es jaleada por la protagonista: "Nos escondemos para hacer el amor cuando la violencia se practica a la vista".
Tres chavales bien plantados, un ruso, un vasco y un catalán, salen al escenario para demostrar sus habilidades con sendas señoritas. Y aquí viene lo bueno. Ninguno de los tres puede cumplir su cometido. Acto seguido salen otros tres jóvenes ¡y sucede lo mismo!.
Juani, la dueña de Bagdad mira a Belén Esteban y le dice: "Eres el antídoto de la lujuria, contigo se les baja".