El día anterior al juicio por la demanda interpuesta por Albelda contra el Valencia estuvieron reunidos los abogados del club y el representante del jugador. Hubo un momento en que el acuerdo económico era total. Asunto zanjado. Sin embargo, el problema surgió cuando el club a instancias de su presidente, Juan Soler, exigió que Albelda no podía fichar por el Villarreal. El representante, Toldrá hijo, montó en colera y abandonó la reunión dando por roto el acuerdo económico alcanzado. Os recuerdo que a Albelda le queda este y tres años mas de contrato a razón de 300 millones de pesetas netos por temporada. Un día antes pudo haberse evitado el juicio, y la patética imagen dada por el Valencia con todo este asunto, pero Soler prefirió sentarse en el banquillo antes de dar su brazo a torcer. Luego en el juicio comentó que no se trataba sólo del Villarreal sino de muchos equipos mas.Qué pensaría el juez escuchando al dueño de la empresa decir que no sólo no quiere a un empleado sino que se siente con el derecho a decidir dónde debe trabajar. Delirante. EL SOPLÓN