
El presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, está muy enfadado con las fotos que han aparecido en diferentes medios deportivos de Madrid. La foto, ya lo sabréis todos, es la que teneis en este post. Cerezo aparece con una camiseta del Real Madrid que le acaba de regalar su homólogo Ramón Calderón. Todo esto en el transcurso de una de las reuniones periódicas que un grupo de periodistas hace en el Asador Donostiarra, uno de los templos gastronómicos de la capital, tan templo como indiscreto. Porque no hay nada que ahí pase que no salga en la prensa deportiva. Cerezo acudió como invitado, no le venía muy bien ir, no es un habitual de ese lugar, pero fue porque le invitaron y porque estaban Calderón y Villar, el presidente de la Federación de Fútbol. Es verdad que posó para la foto, pero jamás imaginó que iba a aparecer en las portadas. Cerezo se siente traicionado por alguno de los periodistas que allí estaban, está muy preocupado por su imagen, y por las furibundas reacciones que ya le ha hecho llegar un sector de los ultras atléticos. Esta misma mañana tiene pensado dar a conocer un comunicado oficial para intentar zanjar el asunto. EL SOPLÓN