El arbitraje de Clos Gómez el pasado en el derby del Calderón ha levantado todas las suspicacias en el Real Madrid. Presidente, directivos, cuerpo técnico y jugadores se fueron muy enfadados a pesar de la victoria con la actuación arbitral. No se explican los dos goles anulados, la expulsión de Van Nilstelrooy y sobre todo una jugada en la que no aplicó la ley de la ventaja cuando Higuaín se quedaba sólo delante de Leo Franco. Para el Madrid llueve sobre mojado, recuerdan que en Santander no le pitaron un claro penalti sobre Robben, y que también fueron perjudicados en el partido contra el Español en el Bernabéu. Esto se une a los arbitrajes que está recibiendo el gran rival, el Fútbol Club Barcelona, sobre todo la noche del Español al que derrotaron con un gol de penalti injusto en el último minuto.
El Madrid cuenta con un asesor del Presidente, periodista, que se jacta en los pasillos de la zona noble del bernabéu de haber mejorado las maltrechas relaciones del club blanco con el estamento arbitral gracias a su trabajo. Lo que otro sector importante del club no acaba de ver. Este es otro de los argumentos que explican la fractura que existe en la cúpula del Madrid entre dos bandos importantes. Os estoy hablando de un famoso periodista que ahora no ejerce y que en su momento trabajó con un importante informador deportivo ya retirado. EL SOPLÓN.