Las declaraciones efectuadas por Sergio Ramos al diario AS el pasado sábado han colmado el vaso de la paciencia en el Real Madrid. En el club no están contentos con las repetidas exigencias del jugador a quien hace poco se le renovó el contrato y que en la actualidad estaba inmerso en una renovación casi vitalicia, se habla de una prolongación hasta la temporada 2018/19. Sin embargo, las declaraciones en las que el jugador se quejaba de "comerse todos los marrones en el equipo" poniendo en cuestión el sistema del entrenador, el trabajo de sus compañeros y los fichajes de la dirección técnica le han puesto en el ojo del huracán además de ciertos movimientos en su entorno mas cercano.
Según ha podido saber EL SOPLÓN de muy buena fuente el Madrid medita llamar a capítulo al jugador al que cabe la posibilidad de abrile expediente, apartarle momentaneamente del equipo y lo que aún sería peor: aparcar hasta nueva orden todo lo relativo a su renovación. Y para rizar el rizo se le comentaría a su agente, esto es, su hermano René, que si llegan ofertas reales por el jugador las ponga en conocimiento del club a fin de proceder a su estudio. De momento así estan las cosas, salvo que el club de marcha atrás. Seguiremos el tema. EL SOPLÓN.