O mejor tendríamos que decir que es el agente, Pedro Bravo -muy conocido en el ambiente futbolístico- el que ha decidido dejar su relación con el entorno del jugador.
Pedro Bravo fue el hombre que llevó el peso de la negociación del traspaso del jugador del Sevilla al Real Madrid, traspaso, aunque entonces Florentino Pérez y Jose María del NIdo, los presidentes de los equipos en cuestión, convinieran que de puertas afuera se tratara del pago de la claúsula. Pedro Bravo lleva quince años en la representación de jugadores, hombre de sólida formación económica cuenta con una importante nómina de jugadores, entre otros, otra estrella emergente del Sevilla, Diego Capel, ya internacional.
Los motivos del desencuentro hay que buscarlos en la falta de entendimiento entre Pedro Bravo y la familia del jugador, en especial, su hermano René Ramos, socio de Bravo en la representación de su hermano. La gota que ha colmado el vaso es una petición empresarial de René Ramos que Bravo ha considerado abusiva.
La ruptura se produjo sólo un día antes de una importante reunión que ambos debían mantener con el Real Madrid sobre la renovación del jugador hasta la temporada 2018/19. El problema para el futbolista es que el Madrid actual se sentía más cómodo negociando con Pedro Bravo que con su hermano, que a partir de ahora lleva en exclusiva las riendas del lateral internacional del club blanco. El tema tiene miga asi que seguiremos la pista. EL SOPLÓN.