Sucedió durante la temporada pasada en el Real Madrid. No corrían buenos tiempos en cuanto a resultados, la situación de Shuster se tambaleaba -vale, no era nada parecido a lo que se está viviendo ahora pero mas o menos- y en los periódicos deportivos, igual que ahora, empezaban a sonar nombres de posibles sustitutos para el caso de que la situación no remontara.
De repente, alguién en el Madrid recibe un mensaje del Presidente dirigido a su entrenador. El mensaje dejaba bien a las claras la opinión de Calderón sobre Shuster, se lo comunicaba personalmente, eso creía él.
Lo que no sabía Calderón es que hacía sólo unos días habían cambiado los números de los teléfonos corporativos del Real Madrid y lo que él le mandaba a Shuster en realidad le llegó a otro empleado, que en seguida sacó al Presidente de su error para que le enviara el mensaje en cuéstión a su auténtico destinatario, que no era otro que Schuster. Podéis deducir lo que ponía en aquel SMS, lo que delata en realidad la opinión de Calderón sobre su entrenador.
EL SOPLÓN.