
En la rueda de prensa en la que el director deportivo del Real Madrid, Pedja Mijatovic, anunció la destitución de Shuster como entrenador del primer equipo se hartó de decir que la reunión personal con el alemán en la que le comunicó el despido todo "había sido muy cordial".
No lo dijo una, sino varias veces. Está claro que cualquiera de nosotros puede tener una noción muy particular de lo que significa cordial. Porque la auténtica verdad es que la reunión apenas duró un minuto. En cuanto Shuster oyó la palabra cese, lo que ya imaginaba, remitió a Pedja Mijatovic a su agente para cerrar todas las cuestiones relacionadas con su contrato. Y se acabó la reunión, o el desayuno como alguien ha comentado. No fue un desayuno, no fue una reunión, no fue nada de nada. Una simple comunicación personal y el alemán puso tierra de por medio. Eso es todo.
Más que cordial, fue corta. Muy corta. Intranscendente. Shuster ya no quería seguir, no en el Real Madrid, sino con la gente que le rodeaba. Es lo que hay.
EL SOPLÓN.