Gonzalo Higuaín es uno de los jugadores que menos ha contado para
Pellegrini en estos partidos de pretemporada. Después de ser uno de los máximos goleadores el año pasado y de marcar goles decisivos en las dos ligas de
Calderón el caso es que el camino en el Madrid nunca ha sido fácil para el argentino.
Costó 13 millones de euros y llegó con menos ruido que su compatriota
Gago, pero su inquebrantable fe en sí mismo le ha permitido superar las dificultades hasta ser importante para el equipo. Claro que ha tenido la continuidad que se le niega a los jugadores jóvenes de la cantera.
Este año Higuaín lo tiene francamente díficil por una importante razón:
no le gusta nada al Presidente Florentino Pérez. Así como el mandatario blanco siente debilidad por
Drenthe no comparte el mismo sentimiento con Higuaín.
Hasta el punto que si cualquier club llegara con una buena oferta, por ejemplo
20 millones de euros, Higuaín dejaría de ser jugador del Madrid. Esta es la situación a día de hoy con un chaval por el que el Madrid ha recibido en veranos pasados buenas ofertas, una del
Milán en torno a esos veinte millones de euros.
EL SOPLÓN.