Se han dicho muchas cosas de Pellegrini. La mayoría sin demasiado fundamento. Que si ha seguido órdenes de arriba, para que juegue Raúl y para que no juegue. Que si debía o no debía dejar en el banquillo a Benzema.
Y en fin, muchas más cosas que no han dejado en buen lugar al entrenador chileno. Lo cierto es que no hay prueba alguna de ninguna de esas acusaciones. También se ha dicho de él que le falta mando, que si es muy blando con sus jugadores, que no se atrevió con Guti... Sin embargo, sí que hay episodios que demuestran que Pellegrini tiene personalidad y aún cuando se ha equivocado en determinados momentos parece tener muy claro el ideario del club para el que trabaja.
Por ejemplo, no había trascendido pero EL SOPLÓN os lo puede contar, que la conversación que mantuvo con Granero -a raíz de aquella ocasión en la que el jugador abandonó el Bernabéu antes de la conclusión del partido contra el Tenerife- fue tremenda. Lo dice en su círculo privado hasta el propio jugador.
Que nunca nadie en el fútbol le había echado una bronca tan tremenda. Manejando conceptos de profesionalidad, falta de compromiso, compañerismo, etc. Granero quedó muy tocado con aquella conversación aunque es un chaval joven y seguro que se irá recuperando. Aunque, deportivamente hablando, ahora le esté costando encontrar un hueco en el equipo. Sinceramente, parece que no lo tiene.
Así pues, ojo a Pellegrini y a su piel de pantera cuando la situación lo requiere. Claro que, ¿hará lo mismo con los Cristianos y compañía?
EL SOPLÓN