Suponiendo que lo haya tenido alguna vez. Lo cierto es que la historia de su presunta adquisición por el Atlético de Madrid ha sido esperpéntica. El Atlético sabiendo que tenía muy díficil el fichaje del jugador mandó a Alemania a un empleado del club para que le hiciera llegar a los alemanes el interes del club rojiblanco. Que consistía en conseguir la cesión del jugador. Un futbolista que es titular en el equipo alemán. Es como si viniera un emisario de algún club a Madrid para pedir la cesión de Arbeloa por poner un ejemplo.
En el Schalke 04 no daban crédito al interés rojiblanco y mucho menos formalizado de esa forma. De hecho, cuando tenían una oferta en firme de otro equipo de la Bundesliga, el Wolsfburgo, que ofrecía diez millones de euros por el jugador.
La semana pasada fue el propio García Pitarch, director deportivo del Atlético, el que viajó a Alemania para volver con las manos vacías. Los alemanes han sido muy educados con el club rojiblanco que prentendía llevarse a un jugador contrastado poco más o menos que por su cara bonita. Al menos hay que felicitarles por haberlo intentado. Pero sin dinero es díficil lograr refuerzos. Eso hay que reconocérselo a Jesús García Pitarch que hace lo que puede.
Por no hablar del revuelo que se está organizando con la suplencia de Sergio Asenjo. El asunto ya está en los despachos de los dueños del club. Veremos como se resuelve. EL SOPLÓN.